A lo largo de los próximos diez años un avanzado observatorio ubicado en el norte de Chile captará la vista completa del cielo del hemisferio sur cada tres días, lo que nos permitirá ver el universo de una manera que no tiene precedentes.
El Observatorio Vera C. Rubin inicia el martes oficialmente su trabajo LSST, Legacy Survey of Space and Time, un registro que captará cientos de imágenes cada noche que permitirán descubrir cosas relacionadas con la materia oscura, la energía oscura, las supernovas y los asteroides cercanos a la Tierra. Este registro cósmico que durará una década creará el mapa o registro más integral del universo que se haya logrado en toda la historia, combinando el inmenso campo visual del Rubin con la profundidad y velocidad que permiten detectar objetos extremadamente débiles en términos de luz.
El telescopio, supervisado por la U.S. National Science Foundation (NSF) y el Departamento de Energía de EE.UU., usará su cámara de 3.200 megapíxeles para captar imágenes del universo como nunca antes se habían visto. “Hoy empezamos a filmar la película cósmica más grandiosa que se haya producido”, declaró Brian Stone, que cumple la labor de director de la NSF.
Una ventana al universo
El observatorio Rubin está ubicado sobre una montaña de los Andes chilenos, equipado con la cámara digital más grande que se haya construido para la astronomía y un espejo primario ultra sensible de 8,4 metros.
A lo largo de los próximos 10 años el Rubin generará una imagen de campo amplio del cielo del hemisferio sur cada tantas noches, y por su diseño de tres espejos que incluye el espejo convexo más grande que exista en operación, el Rubin observará el cosmos siguiendo un programa automático. Cada exposición de 30 segundos cubrirá un área de unas 45 veces el tamaño de la Luna y luego la cámara LSST captará imágenes que unirá para crear la vista completa del cielo del sur cada tres noches.
Se espera que durante el primer año de este trabajo el Rubin observe más objetos de lo que observaron todos los demás observatorios ópticos en su conjunto. Las singulares capacidades del Rubin brindarán a los científicos de todo el mundo un tesoro de datos.
Primera luz
El Observatorio Rubin se construyó a lo largo de casi dos décadas y publicó sus primeras imágenes al público el 23 de junio de 2025.
Durante las pruebas el Rubin usó su cámara del tamaño de un automóvil para realizar observaciones de prueba a lo largo de 10 horas, captando millones de galaxias y estrellas dispersas en la Vía Láctea, además de 2.104 asteroides que nunca antes se habían visto.
La primera imagen compuesta del Rubin, “Cofre de Tesoros Cósmicos” se hizo a partir de 1.185 exposiciones individuales y el aspecto más notable de la imagen es que en lugar de un vacío oscuro entre los objetos todo el campo visual está repleto de detalles gracias a la ultra sensibilidad el observatorio.
Este año el observatorio envió su primera oleada de notificaciones, con 800.000 alertas a las computadoras de astrónomos de todo el mundo. El software Alert Production Pipeline desarrollado en la Universidad de Washington, puede producir hasta 7 millones de alertas cada noche para notificar a los astrónomos de los cambios en tiempo real que se observan en el cielo.
Cuando se haya terminado el trabajo de los próximos diez años el conjunto de datos contendrá miles de millones de objetos con billones de mediciones, disponibles por medio de los comunicados regulares de datos. “Con el inicio del Estudio LSST de 10 años el Observatorio Rubin abre una nueva ventana al universo”, dijo Darío Gil, subsecretario de ciencias en el Departamento de Energía de EE.UU. “Es embarcarnos en una misión que definirá la cosmología y la astrofísica moderna”.