En un estudio que es el primero de su tipo se midió hasta dónde afectan las constelaciones brillantes lo que ven los astrónomos del cielo nocturno, y estableció un límite propuesto para la cantidad de satélites que podrían estar orbitando en torno a la Tierra.
Hoy hay más de 14.000 satélites en la órbita terrestre, pero esa cantidad seguramente aumentará drásticamente en los próximos años. Hay compañías como SpaceX y Reflect Orbital que planean lanzar un total de 1,7 millones de satélites y eso tendría consecuencias devastadoras para la astronomía, según el Observatorio Europeo del Sur (ESO, en inglés).
Los investigadores del Eso midieron el impacto de las grandes constelaciones de satélites y sugieren que se limite la cantidad de satélites existentes y futuros a 100.000, poco luminosos como para que no se vean a ojo desnudo en lugares oscuros.
“No es un número fijo como si dijeras que 99.999 está bien y 100.001 está mal. Claramente, yo preferiría 50.000” dijo Oliver Hainaut en declaraciones como astrónomo del ESO y autor principal del nuevo estudio. “Sin embargo, 100.000 causan pérdidas que están cerca del nivel de cualquier otra pérdida técnica, como podría serlo una falla en el equipamiento”.
Los resultados del estudio se detallan en un trabajo que se publicará en Astronomy & Astrophysics.
Cada vez menos cielos nocturnos
La cantidad de satélites que orbitan en torno a la Tierra casi se duplicó en menos de tres años. Esos brillantes satélites ya son una gran molestia para los astrónomos porque a menudo aparecen como rayas brillantes en las imágenes del universo que captan los telescopios, y afectan la vista del cielo nocturno.
“Cuando el sol los ilumina los satélites brillan mucho más que las galaxias distantes. Cuando un satélite se cruza ante lo que observamos, deja una raya brillante en la imagen y estropea tu vista de lo que está detrás”, explicó Hainaut.
“Hasta ahora nos las hemos arreglado, pero todo está empeorando”, añadió, destacando que lo que se propone ahora en cuanto al lanzamiento de satélites va mucho más allá de los límites que puede manejar la astronomía.
El mes pasado el fundador y CEO de SpaceX Elon Musk, reveló que la compañía planea lanzar hasta un millón de satélites. En un video que posteó en X, Musk dijo: “El espacio es realmente grande por lo que no sucederá que quede repleto y ya no quepa más nada en el espacio”.
Pero SpaceX no es la única culpable de los planes que se proponen para llenar la órbita de la Tierra. Este año la startup de California Reflect Orbital declaró que quiere lanzar hasta 50.000 espejos al espacio montados en satélites, para crear luz solar después del atardecer.
Esa cantidad de satélites provocaría mucha luz adicional en los cielos nocturnos impidiendo la capacidad de los astrónomos de observar objetivos cósmicos poco brillantes como las galaxias distantes, los planetas parecidos a la Tierra y los asteroides potencialmente peligrosos, según el ESO.
¿Hay un límite?
Para medir el impacto de la cantidad de satélites propuestos los investigadores que llevaron a cabo este nuevo estudio simularon las posiciones, movimiento y brillo de todas las constelaciones existentes y planeadas.
Encontraron que la mega constelación de SpaceX produciría decenas de estelas de luz en cada imagen tomada dos horas después del atardecer con el Muy Grande Telescopio del ESO, lo que causaría pérdidas de vistas de hasta el 28%. Y eso, si los satélites no fueran brillantes y no se los pudiera ver a ojo desnudo. Si fueran un poco más brillantes la mayoría de las imágenes tomadas por el Observatorio Vera Rubin de la Fundación National Science ya no servirían durante varias horas cada noche.
En cuanto a la constelación que propone Reflect Orbital, la estela de un único satélite con espejos estropearía la observación con una cámara como la del Observatorio Rubin. Toda la flota de satélites de Reflect Orbital, al estar iluminada por el sol, causaría que se perdieran todas las imágenes de una cámara como esa, según el estudio.
Basándose en estos efectos el estudio propone que se limite la cantidad de satélites por debajo de la magnitud 7 a 1.000.000. Y si algunos estuvieran por encima del umbral mínimo de visibilidad a ojo desnudo, el límite tendría que ser una cantidad mucho menor.
En este momento SpaceX y Reflect Orbital están esperando la aprobación para lanzar sus constelaciones. «Ahora la decisión la tomará la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y es quien tiene la pelota. Esperaremos a ver qué determinan en ambos casos”, dijo Betty Kioko, jefe de Asuntos Institucionales del ESO, responsable de coordinar la respuesta del ESO ante las constelaciones propuestas. “Para la astronomía óptica se trata de un peligro existencial y esperamos que quienes determinan las regulaciones compartan esta opinión”.