En agosto de 1993, un ingeniero de Apple llamado Ron Avitzur se propuso lograr que su aplicación, una calculadora de funciones gráficas, fuera seleccionada para estar en el nuevo Power Macintosh 6100. Solo había un inconveniente: Apple acababa de despedirle.

La historia de Avitzur se cuenta entre las más míticas del Silicon Valley de los 90. Én aquel entonces, el programador trabajaba como freelance en una aplicación de funciones gráficas llamada Graphing Calculator 1.0 Desafortunadamente, Apple canceló el proyecto. La compañía ofreció a Avitzur un contrato para trabajar en otros proyectos, pero lo que el ingeniero de 27 años quería era terminar su calculadora gráfica. En solo unos meses, Apple iba a lanzar al mercado el nuevo Power Macintosh 6100. Era el primer equipo de la compañía con procesador Power PC RISC de IBM, y estar en él era el sueño de todos los programadores que trabajaban para la compañía en aquel momento.

El día en que se canceló el proyecto, el jefe de Avitzur le explicó que, aunque su contrato no había terminado, iban a rescindirlo pagándole los meses que aún estaban pendientes. Para ello solo tenía que enviar la última factura.

En aquel momento fue cuando a Avitzur se le ocurrió la solución a su problema. Mientras no enviara aquella factura, su ficha seguiría apareciendo en el sistema y, por tanto, sus credenciales de acceso seguirían abriéndole las puertas de ls oficinas de Cupertino.

Campus de Apple en Palo Alto, conocido como The Infinite Loop. Foto: gholzer / Flickr

Con algo de dinero ahorrado como para subsistir sin cobrar unos meses, y sin ataduras familiares, Avitzur nunca envió aquella factura. En su lugar siguió acudiendo a trabajar como si tal cosa a las oficinas del Infinite Loop, y hasta logró embarcar en su proyecto clandestino a un trabajador legítimo de Apple, su amigo Greg Robbins.

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Pasaron las semanas, y la presencia de Avitzur se convirtió en un secreto a voces entre sus compañeros, pero todos simpatizaban con la causa y le dejaron hacer. Desgraciadamente, Apple quiso instalar a otro equipo en la sala en la que él y Robbins trabajaban, y la coordinadora de espacio en el edificio les descubrió. La mujer ordenó a Avitzur que abandonara inmediatamente las oficinas y canceló su tarjeta de entrada.

En lugar de rendirse, el bueno de Ron siguió insistiendo, y se pasó dos meses burlando como podía las máquinas de la entrada. A veces elegía los momentos en los que entraban grandes grupos de trabajadores para pasar detrás de otra persona. El hecho de que el personal de seguridad lo conociera de vista facilitaba bastante la labor. En días muy desesperados recurría a amigos de dentro para que le colaran por una puerta lateral sin llamar la atención. Cuando no estaba trabajando, Avitzur se escabullía por los pasillos para ir al baño sin encontrarse con la persona que lo echó.

El Power Macintosh 6100 de 1994

En octubre de 1993, el insólito caso llegó a oídos de los directores de proyecto de software para Power PC, que se presentaron en la oficina donde Avitzur había estado trabajando meses. La demo de Graphing Calculator 1.0 fue un éxito, pero no podían ofrecer a su creador un nuevo puesto de trabajo. Finalmente, lograron apañar un contrato por cero dólares y una acreditación como proveedor.

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Tres meses después, Graphing Calculator 1.0 formaba parte del nuevo Power Macintosh 6100. El software llegó a unos 20 millones de usuarios. Avitzur sigue dedicándose a desarrollo de software y vive en el área de la bahía cerca de Palo Alto. A menudo bromea diciendo que le hubiera gustado crear una versión de Graphing Calculator 1.0 para Windows, pero la seguridad de las oficinas de Microsoft era mucho mejor. [Pacifict vía Mental Floss]