El Antonov An-225 Mriya voló por primera vez el día de Navidad de 1988. Desde entonces este gigante de 18 metros de altura y 84 de largo ha volado siempre en solitario. Construirlo fue tan caro que nunca se fabricó un segundo An-225. Treinta años después de aquel vuelo inaugural, el avión más grande del mundo tendrá un nuevo hermano.

El nuevo Antonov An-225 no se fabricará en Ucrania, sino en China. Representantes de la Aviation Industry Corporation of China (AICC) y de Antonov llegaron a un acuerdo para volver a producir esta maravilla de la ingeniería cuyo único ejemplar operativo se dedica a repartir cargas especialmente pesadas o grandes (en su bodega caben 250 toneladas) por todo el mundo.

El segundo Antonov existente, que es el que completará China

Existe un segundo ejemplar a medio construir, que es el que AICC se ha comprometido a restaurar y terminar mediante una inversión de 300 millones de dólares. Este segundo Antonov (en la foto) tendrá un nuevo portón trasero y una única cola, no dos, como su hermano operativo. La razón es que el An-225 original estaba diseñado para llevar sobre su fuselaje al transbordador Buran del programa espacial soviético. El nuevo modelo se dedicará al transporte de cargas más convencionales, eso sí, en grandes cantidades.

Para China, la adquisición del Antonov no solo es una excelente jugada para ampliar sus capacidades de exportación. También es un impulso importante a su capacidad para mover tropas por aire. No es la primera vez que AICC compra el diseño de una aeronave extranjera, pero el caso del An-225 es especialmente importante porque es un avión único, literalmente. [vía Popular Science]


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