Estos días se celebra en Ginebra la mayor feria mundial del automóvil. Allí Volvo ha presentado un nuevo sistema que podría, por fin, mantener a los ciclistas un poco más seguros en la carretera. Mediante sensores y cámaras ubicadas en la parte posterior del espejo retrovisor, el coche detecta a los peatones y ciclistas que se mueve alrededor. En caso de que un ciclista gire bruscamente o se caiga, el automóvil aplica el freno a toda potencia de forma instantánea, tal y como se ve en el vídeo de arriba. Es una versión mejorada de un sistema que hacía lo mismo con peatones, y Volvo espera incluirlo a partir de mayo en siete de sus modelos, entre ellos el Volvo V40, S60 y el V70. Los suecos sí que saben hacer coches. [Volvo]