Una mañana del 2013 ocurrió algo totalmente inesperado en una playa de Japón. Un tipo encuentra una embarcación destartalada con un olor intenso que dejaba pocas dudas sobre la carga que transportaba. Eran cadáveres en descomposición. Así comenzaba un rompecabezas que todavía hoy sigue sin resolverse.

Desde aquel día han ido pasando las semanas, los meses e incluso los años, y aquella escena se ha repetido en otros tantos puntos de la costa japonesa. Embarcaciones similares que llegaban con más cadáveres. Aunque con un matiz que le añadía más misterio; una serie de notas y pistas que llevaban a un mismo espacio como punto de origen de los barcos: Corea del Norte.

La llegada de los barcos fantasmas

Uno de los primeros barcos encontrados. Getty

Noviembre del 2015. Habían pasado dos años desde el primer y misterioso barco. Las identidades de los cadáveres encontrados a bordo de un bote pesquero eran un nuevo enigma a la larga lista. Como en las otras ocasiones, las cenizas nunca fueron reclamadas, razón que llevó a las autoridades a proceder y cremar los restos. Tras los cadáveres aquella destartalada embarcación de madera que llevó hasta la muerte a sus ocupantes correría la misma suerte. Los botes también fueron destruidos.

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Hablamos de naves de unos 10 metros de longitud, la mayoría con su arco incrustado de conchas y algas, la mayoría también con restos de lo que un día fue una vela, ahora un trozo de tela rasgada que se arrastraba desde la popa. Los investigadores creían que la última embarcación se había desplazado probablemente durante semanas (quizás meses) hacia el sur a través del peligroso tramo de agua que separaba a Japón de la península coreana, justo hasta el encuentro que tuvo lugar con los pescadores japoneses a unos 100 kilómetros de la costa.

Otro de los “barcos fantasmas”. TBS Japan

En el interior, la policía costera descubrió una escena repetida en el tiempo: los esqueletos y cuerpos (esta vez de siete personas) junto a sus ropas, las cuales llevaban etiquetas escritas en la lengua coreana de Hangul. Junto a los restos también se encontraron equipos de pesca y botellas de plástico vacías además de varios paquetes de cigarros. También los restos de una bandera muy parecida a la norcoreana.

Visto así, todo indicaba que cuando esta gente se fue a la mar no pensaban morir. Dicho de otra forma, estas personas parecían haber muerto en algún momento del viaje (no antes), quizás tras una terrible tormenta.

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Sin embargo, estos últimos cadáveres eran similares a los anteriores. Los esqueletos encontrados en noviembre del 2015 eran una nueva pieza en el rompecabezas que fue denominado por la propia policía japonesa como el “puzzle del barco fantasma”. No sólo eso. Las pistas volvían a llevar a ese mismo lugar de origen. El descubrimiento de una insignia de Kim Jong-il volvía a apuntar a Corea del Norte.

Principio de la investigación

La policía custodiando algunas de las embarcaciones. AP

El primer problema que se encontraban las autoridades cuando iban a investigar cada “barco fantasma” era que los cuerpos estaban en tan malas condiciones después de estar en el mar durante semanas que les resultaba imposible determinar la causa de muerte. En los últimos dos meses desde el último alistamiento, al menos una docena de presuntos barcos norcoreanos que llevaban los restos de 27 personas habían sido encontrados a la deriva en la costa de Japón.

El 20 de noviembre del 2015 la policía dijo que había encontrado 10 cuerpos en tres barcos frente a la costa de la prefectura de Ishikawa. Dos días más tarde otro barco de madera fue encontrado cerca de la prefectura de Fukui con seis cráneos, un cuerpo casi intacto junto a una cabeza y varios huesos y restos humanos.

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No fueron los únicos en aquel otoño. Al menos 11 pesqueros similares que transportaban cadáveres habían llegado desde finales de octubre. La mayoría incluían equipos, redes y letreros escritos en coreano, y entre ellos uno con un cartel bien grande que decía “Ejército Popular Coreano”, es decir, el ejército norcoreano.

Además, las autoridades japonesas dijeron que el mal estado y el pequeño tamaño de las naves no eran típicas de Corea del Sur o Japón. La policía dijo que las evidencias sugerían que los barcos eran de la península coreana, aunque rechazaron decir el nombre que todos tenían en mente.

Imagen: Getty

Fue entonces cuando la mayoría de los medios internacionales se hicieron eco de la noticia. Aunque la llegada de barcos naufragados a las costas de Japón no era un hecho inusual, los “barcos fantasmas” con cadáveres captaron la atención de todos.

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Poco después la policía ofrecía una serie de datos espeluznantes. En el 2015 se habían encontrado hasta 34 embarcaciones misteriosas flotando a la deriva, incluyendo en ellas las 11 encontradas entre finales de octubre y noviembre. Pero es que en el 2014 Japón encontró otras 65. Y en el 2013 encontraron 80. ¿Cómo demonios se podía explicar lo que estaba ocurriendo?

Las primeras pesquisas parecían indicar que el número tendía a aumentar durante el otoño y el invierno, probablemente debido a los vientos predominantes desde el noroeste. Sin embargo, a finales del 2016 las autoridades japonesas se dieron por vencidas. Después de varios años tratando de resolver el caso dijeron que no creían que jamás fuera a resolverse.

Tratando de explicar la causa de los barcos fantasmas

Autoridades buscando pistas entre los restos de embarcaciones. AP

Existen varias teorías que tratan de responder a la gran pregunta. Desde las más conspiranoicas que hablan de embarcaciones de desertores hasta otras más peliculeras donde los barcos estaban cargados de espías. Y aunque nos encantaría comenzar con ellas, debemos empezar con la que parece más plausible aunque no se pueda contrastar.

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Esta teoría habla de personas que fueron víctimas de la oferta del líder norcoreano Kim Jong-un para impulsar la producción de mariscos en medio de la escasez de alimentos esperada entre su ejército, todo ello junto a la promesa de mayores divisas de las lucrativas exportaciones a China.

Decía el investigador John Nilsson-Wright que la necesidad económica parece mucho más real que la defección. Según Wright:

Si tuvieras la intención de desertar, y pensabas en términos de una ruta marítima, ¿por qué no ir hacia el sur a Corea del Sur, en lugar de tratar de realizar ese cruce tan peligroso a Japón?

Kim Jong-un. AP

La teoría de los espías, aunque fantástica, también es poco probable. Las autoridades han dicho que no hay evidencias que sugieran que los barcos fueron tripulados por agentes enviados para secuestrar ciudadanos japoneses. Un tema nada baladí si tenemos en cuenta que esto sucedió en varias ocasiones durante la década de los 70 y 80.

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Además, aunque es cierto que los desertores han llegado ocasionalmente a Japón por mar, pocos creen que las víctimas eran civiles que intentaban huir del régimen norcoreano. Lo cierto es que sin canales diplomáticos oficiales, no ha existido ningún contacto entre Pyongyang y Tokio sobre dichos barcos o sus ocupantes, lo que hace de este misterio un caso de difícil respuesta.

Por tanto, la teoría de los hombres que trataron de ganarse un dinero a la mar partiendo desde Corea del Norte sigue siendo la más real. Además cobra mucho sentido si nos fijamos en las embarcaciones, espacios destartaladas y mal equipados para cubrir largas distancias, a lo que debemos sumar unos meses del año propicios a las tempestades.

Jiro Ishimaru, investigador con una gran red de contactos en Corea del Norte, añadía algo de contexto a la teoría de los pescadores. El hombre cree que Kim envió una orden en su momento para que se proporcionara más mariscos al ejército. Según Ishimaru:

Uno de los barcos encontrado en la península de Noto. AP

El problema es que la industria pesquera norcoreana ya no se rige por los principios socialistas. Los pescadores se dieron cuenta de que si donaban su captura al ejército, acabarían perdiendo dinero, así que comenzaron a permitir que los soldados salieran a cazar sus propios peces.

Cuando Kim Jong-un emite una orden nadie puede ignorarla, incluso si les pide que hagan lo imposible. Eso significa que los soldados sin experiencia salen al mar, incluso en condiciones terribles y sin idea de lo que están haciendo. No quieren llamar la atención sobre el hecho de que son soldados, así que llevan ropa civil, por lo que ninguno de los cadáveres encontrados en Japón llevaba un uniforme.

Por tanto, Ishimaru cree que estos barcos llevaron soldados que no sabían nada de pesca o navegación, y que salieron de los puertos de Corea del Norte poco después de la exhortación de Kim para aumentar las capturas. Las naves, con motores pequeños y sin instrumentos de navegación, se habrían perdido fácilmente en una tormenta o una corriente fuerte para finalmente quedar sin comida ni combustible a la deriva.

Kim Jong-un en una piscifactoría en Pyongyang. Getty

Según explicaba Kim- Do-hoon, un profesor de ciencias del mar de la Universidad de Bukyong en Corea del Sur, de octubre a febrero es la temporada principal para la pesca de cangrejo y marisco en la península coreana:

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Se sabe que Kim Jong Un ha estado promoviendo la pesca, lo que podría explicar por qué cada vez hay más barcos de pesca saliendo de los puertos. Y no hay que olvidar que los barcos norcoreanos son malos, con motores pésimos, por lo que los hombres arriesgan sus vidas para llegar lejos, my uchos de ellos podrían morir de hambre a la deriva.

Pero como decíamos, ni siquiera las autoridades de Japón, quienes han llevado el caso de manera oficial desde el 2013, son capaces de verificar lo que ha llevado a estas misteriosas embarcaciones norcoreanas hasta las costas japonesas. Es posible que el hecho de que no exista comunicación entre ambos países sea lo que no permita verificar la teoría de los pescadores. O quizás no.

Mientras Japón mantenga el caso abierto y “sin resolver” podemos seguir elucubrando con desertores, espías o incluso barcos enviados por el gobierno de Estados Unidos para señalar a Corea del Norte y comenzar esa maldita guerra. Claro que en ese caso, lo mejor será pensar en la teoría de los pescadores. Tipos que simplemente han tenido muy mala suerte. [Japan Times, LATimes, BBC, CNN, The Guardian]