Imagen: Raphael Orlove / Jalopnik

Que Tesla presentara sus primeros beneficios en tres años tiene una implicación curiosa: el fabricante de coches eléctricos ganó más dinero el último trimestre que toda la industria petrolera de Estados Unidos en 2015. Suena especialmente divertido si el presidente electo es un negacionista del cambio climático.

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Gracias a un récord de entregas y la venta de créditos ZEV (incentivos por vender coches sin emisiones) del gobierno que tenía en exceso, Tesla obtuvo un beneficio de 22 millones de dólares durante su tercer trimestre fiscal. Es la segunda vez en su historia que Elon Musk cubre los gastos de un trimestre, y nos tenemos que ir a 2013 para encontrar la primera.

En cambio, la industria petrolera de Estados Unidos perdió 67.000 millones de dólares el año pasado por la bajada de precios del combustible. Lentamente, las cosas se están poniendo más difíciles también para el carbón y el gas natural, que continúan perdiendo competitividad frente a la energía eólica y solar. En 2015, las renovables superaron al carbón como fuente de energía de mayor capacidad en el mundo, se instalaron 500.000 paneles solares al día en todo el mundo y dos turbinas de viento cada hora en países como China.

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¿Qué opina Trump de todo esto? Su solución es la desregulación de la industria del petróleo y el gas en Estados Unidos para generar nuevos empleos, pero eso no es ninguna garantía de que estas industrias vayan a ser capaces de superar otra crisis de precios. Eso sin contar con el paso atrás que significaría para el compromiso de frenar las emisiones de los combustibles fósiles.

Tesla sigue a lo suyo y también planea crear nuevos empleos en Estados Unidos. La empresa pretende ampliar su plantilla de la fábrica de Fremont (California) de 6.000 a 9.000 trabajadores, y está construyendo una Gigafactory en Nevada donde pretende emplear a otras 6.000 personas. [electrek]