Foto: Getty Images

En agosto de 2016, científicos del Observatorio Europeo Austral (ESO) confirmaron el descubrimiento de un exoplaneta similar a la Tierra en la zona habitable de Próxima Centauri. Ahora, otro equipo ha puesto en marcha un proyecto para enviar una transmisión hasta allí.

Los impulsores de la iniciativa son los astrónomos del METI (Messaging Extraterrestrial Intelligence), una organización dependiente del programa SETI.

Por supuesto, una cosa es querer enviar un mensaje a un exoplaneta en Próxima Centauri, a unos 4,25 años luz de la Tierra, y otra muy diferente es poder hacerlo. A fin de transmitir un mensaje semejante hace falta organizar la red de radiotelescopios actuales para que funcionen como emisor. Los expertos del METI calculan que hace falta una inversión de alrededor de un millón de dólares y planean someter el proyecto a una ronda de financiación colectiva. La idea es comenzar a transmitir un mensaje de saludo en 2018.

Advertisement

Advertisement

¿De saludo a quién? Pues, que se sepa, a nadie de momento. Próxima b es un exoplaneta en zona habitable (en otras palabras, tiene un rango de temperaturas que permite que el agua se encuentre en estado líquido sobre la superficie), pero no sabemos mucho más.

Aún no se ha confirmado si tiene atmósfera y mucho menos si tiene algún tipo de vida. Su estrella es una enana roja, lo que quiere decir que, aunque su rango de temperaturas sea el correcto, el planeta podría estar recibiendo un exceso de radiación. Por lo que sabemos, los astrónomos del METI podrían estar enviando saludos a una roca estéril.

Imagen conceptual de la superficie de Próxima b. Imagen: ESO / M. Kornmesser.

No faltan tampoco las voces en contra de este proyecto. Una parte del SETI cree que enviar señales al espacio exterior a la buena de dios podría ser peligroso para nosotros. Stephen Hawking es otro de los investigadores que cree que no es en absoluto una buena idea tratar de ponernos en contacto con civilizaciones extraterrestres, si es que existen.

Advertisement

Advertisement

Andrew Fraknoi, del METI, aporta una idea interesante: que es responsabilidad nuestra ponernos en contacto primero. “Si todos los que somos capaces de enviar mensajes decidimos solo estar a la escucha en silencio va a ser una galaxia muy silenciosa”, puntualiza Fraknoi. [METI vía Science Alert]