Saltar al contenido
Tecnología

Adiós a los frascos pequeños: así cambiarán los controles en los aeropuertos

La Unión Europea estudia permitir envases de líquidos más grandes en el equipaje de mano, gracias a nuevas tecnologías de detección instaladas en algunos aeropuertos. El cambio no será inmediato ni uniforme, pero ya está en marcha
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Desde hace casi veinte años, cualquier persona que viaje en avión dentro de Europa sabe que debe llevar sus líquidos, geles o aerosoles en frascos de no más de 100 mililitros, dentro de una bolsa transparente. Sin embargo, esa regla podría tener los días contados.

La Unión Europea está preparando un cambio normativo importante que permitirá a los pasajeros transportar envases de líquidos más grandes en el equipaje de mano. Esto será posible gracias a nuevos sistemas de detección de explosivos líquidos que ya han sido instalados en algunos aeropuertos del continente.

¿Por qué existía el límite de 100 ml?

Por Que Existia El Limite De 100 Ml En Los Aeropuertos
© Markus Spiske – Unsplash

Esta restricción fue impuesta en 2006, tras el descubrimiento de un complot terrorista que pretendía utilizar explosivos líquidos a bordo de vuelos comerciales. Como las tecnologías de detección disponibles entonces no podían distinguir fácilmente entre sustancias peligrosas y productos inocuos, se optó por limitar el volumen.

Las únicas excepciones han sido los productos para bebés, medicamentos y alimentos especiales, siempre que se justifique su necesidad y se presenten por separado en los controles.

¿Qué está cambiando ahora?

La novedad tecnológica son unos equipos de escaneo avanzados que permiten inspeccionar de forma precisa el contenido de envases más grandes. Estos sistemas ya se están utilizando en aeropuertos como Roma y Milán, y han demostrado ser eficaces para detectar sustancias peligrosas sin necesidad de imponer límites estrictos de volumen.

Tras una restricción temporal impuesta en 2024, la Comisión Europea ha trabajado con la Conferencia Europea de Aviación Civil (CEAC) para perfeccionar las soluciones técnicas. En junio de 2025, la CEAC aprobó el procedimiento de cribado, y ahora queda que los fabricantes pasen las pruebas necesarias para que sus equipos sean homologados oficialmente.

Según ha informado la Comisión, la aprobación podría llegar “en los próximos días”, permitiendo el despliegue progresivo de esta tecnología en más aeropuertos.

Una implantación progresiva

El nuevo sistema de detección no estará disponible de forma inmediata ni en toda Europa. Aunque algunos aeropuertos ya están preparados —como siete terminales italianas, según Il Corriere della Sera—, otros aún deben actualizar sus infraestructuras, lo cual supone una inversión considerable.

Además de Italia, se espera que aeropuertos de Alemania, Irlanda, Lituania, Malta, Suecia y Países Bajos sean de los primeros en implementar esta tecnología una vez que sea aprobada oficialmente por la UE.

En cualquier caso, los pasajeros deberán seguir cumpliendo con la norma actual hasta nuevo aviso, ya que cada aeropuerto decidirá cuándo poner en marcha los nuevos controles. El objetivo es lograr una transición segura y progresiva, manteniendo los estándares de protección sin renunciar a la comodidad del viajero.

Un paso hacia un viaje más cómodo

El fin del límite de 100 ml supondrá un cambio significativo para millones de personas que viajan dentro y fuera de Europa cada año. Llevar una botella de agua, cosméticos, productos de higiene o incluso comida líquida sin tener que dividir todo en frascos pequeños hará que la experiencia en los controles de seguridad sea más rápida y menos engorrosa.

Este avance, que combina seguridad y comodidad, marca una nueva etapa en la gestión aeroportuaria europea. Aunque aún no hay una fecha oficial para la implantación generalizada, los primeros pasos ya se han dado, y podría convertirse pronto en la nueva normalidad para volar por Europa.

Compartir esta historia

Artículos relacionados