Saltar al contenido
Ciencia

Alterta global: registran a un nuevo satélite espía ruso que parecería estar haciendo maniobras extrañas

El último incidente genera preocupación sobre el desarrollo de armas antisatélite por parte de Rusia.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Un satélite ruso lanzado recientemente está acercándose de manera inquietante a un satélite de reconocimiento estadounidense, lo que ha llevado al Comando Espacial de EE. UU. a temer que se trate de un arma antisatélite en órbita.

El satélite Cosmos 2588, lanzado el 23 de mayo, fue colocado en una órbita casi circular, muy cerca del satélite estadounidense USA 338. Este hecho despertó sospechas de que Rusia podría estar intentando seguir deliberadamente a un satélite del gobierno de EE. UU. No es la primera vez que Rusia despliega un satélite furtivo para seguir y, presuntamente, observar a otro en órbita, pero esta vez podría estar relacionado con el controvertido programa antisatélite ruso.

Las declaraciones de alarma

“El Comando Espacial de EE. UU. puede confirmar que el reciente lanzamiento ruso puso un satélite en una órbita cercana a un satélite del gobierno estadounidense”, declaró un portavoz del comando a Breaking Defense. “Rusia sigue investigando, desarrollando, probando y desplegando un conjunto de sistemas espaciales ofensivos que amenazan la seguridad y estabilidad del dominio espacial. Por eso, como con todos los objetos en órbita, USSPACECOM continuará monitoreando cualquier comportamiento o actividad preocupante relacionada con este lanzamiento”.

Según Slingshot Aerospace, el satélite espía en cuestión, Cosmos 2588, es un satélite militar de inspección NIVELIR que probablemente transporta un arma cinética a bordo. Su alineación con USA 338 “sugiere fuertemente que COSMOS 2588 podría estar monitoreándolo activamente o ‘persiguiéndolo’”, indicó la empresa en un comunicado.

Slingshot Aerospace ha estado rastreando ambos satélites y ha revelado que Cosmos 2588 orbita a una altitud ligeramente mayor. Ambos objetos se acercan significativamente cada cuatro días, con una distancia mínima de aproximadamente 100 kilómetros (62 millas) entre ellos, según escribió en X el astrónomo Marco Langbroek, experto en conciencia situacional espacial de la Universidad Tecnológica de Delft, Países Bajos.

¿Solo espía o hay algo más detrás?

No se conoce mucha información sobre el satélite USA 338, ya que no tiene datos orbitales públicos, pero se cree que forma parte de la red de vigilancia electroóptica del Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), conocida como la constelación Crystal, según Interesting Engineering.

Este no es un caso aislado. En abril de 2023, otro satélite ruso pareció seguir de cerca a un satélite militar clasificado de EE. UU., y el Kosmos 2558, lanzado en agosto de 2022, fue colocado en el mismo plano orbital que el satélite militar USA 326. En 2020, Kosmos 2542 también siguió al USA 245, un satélite espía electroóptico en órbita baja.

Estados Unidos tampoco está completamente exento. En junio de 2017, el satélite militar clasificado USA 276 se acercó a la Estación Espacial Internacional a unos 6,4 km (4 millas) de distancia. Incluso en 1998, aficionados detectaron un satélite estadounidense que se creía utilizado para espionaje espacial.

No obstante, se cree que los satélites rusos forman parte del desarrollo de armas antisatélite diseñadas para destruir otros objetos en el espacio. En noviembre de 2021, Rusia destruyó un satélite soviético inactivo en órbita baja, generando miles de fragmentos de desechos orbitales. Esta prueba motivó a las Naciones Unidas a redactar una resolución contra las pruebas de misiles antisatélite (ASAT), impulsada por la administración de Joe Biden, después de que EE. UU. se impusiera una prohibición voluntaria de estas pruebas. Un total de 155 países votaron a favor, mientras que nueve lo hicieron en contra, incluyendo Rusia, China, Cuba, Siria e Irán.

“Esta es la cuarta vez en cinco años que lanzan un satélite en una órbita coplanar con un satélite de reconocimiento óptico de EE. UU.”, escribió Langbroek en X. “Así que no, no es mera coincidencia, sino algo deliberado”.

Compartir esta historia

Artículos relacionados