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Ciencia

Aparece nueva evidencia de que los neandertales canibalizaban a las mujeres y niños forasteros

Se hallaron restos humanos en una cueva de Bélgica, que relatan la aterradora historia del canibalismo selectivo de nuestros primos homínidos
Por Ellyn Lapointe Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Durante siglos la antropología ha buscado armar el rompecabezas de la historia humana. Por cada fascinante detalle que se encuentra, hay otros que no son tan apasionantes. Un nuevo análisis de fragmentos de huesos humanos pinta una imagen de nuestros primos neandertales que resulta particularmente asquerosa.

El trabajo que se publicó el 19 de noviembre en Nature Scientific Reports sugiere que los restos pertenecieron a seis mujeres y niños que otros neandertales mataron, carnearon y canibalizaron. Los fragmentos de sus huesos estaban dentro del sistema de cuevas de Goyet, en lo que hoy es Bélgica, y su antigüedad parece ser de entre 41.000 y 45.000 años.

Este hallazgo apunta a una conducta depredadora intencional de los neandertales para con mujeres y niños de menuda contextura y baja altura, indican los investigadores.

Desenterrar en un contexto de canibalización

Restos Neandertales
© Royal Belgian Institute of Natural Sciences/Scientific Reports

Cuando los neandertales andaban por la Tierra, el canibalismo no era poco común. Los investigadores han estado desenterrando evidencia de esta aterradora práctica durante años, hallando restos que corresponden a distintos períodos de tiempo y diferentes regiones geográficas.

El canibalismo de los neandertales parece deberse a diferentes motivos, desde el sustento y la supervivencia hasta lo que podrían ser rituales tal vez. Pero al armar el contexto que rodea a las ocasiones ha sido difícil, mayormente porque casi todos los restos esqueléticos están fragmentados, y no se hallaron indicios culturales preservados.

Dicho esto, el ensamblaje de restos neandertales recuperados de las cuevas de Goyet ofrece la evidencia más clara del canibalismo de los neandertales durante la transición de los períodos Paleolítico Medio a Superior. Esta colección de 101 fragmentos de huesos es el mayor conjunto de restos neandertales en el norte de Europa con clara evidencia de modificaciones efectuadas por humanos.

Investigación de la antigua escena del crimen

Para este trabajo un equipo de investigadores encabezado por Quentin Cosnefroy, antropólogo biológico de la Universidad de Bordeaux, Francia, volvió a ensamblar en lo posible los fragmentos de huesos y llevó a cabo un análisis genético. Los resultados indicaron que los huesos habían pertenecido a cuatro mujeres adultas y dos niños varones, y que las mujeres eran más bajas en estatura y más menudas que la mujer neandertal promedio.

La investigación forense y el análisis microscópico de los restos revelaron señales evidentes de carnicería, como marcas de cortes y muescas. Eso constituye evidencia de canibalismo nutricional, según los investigadores.

Al combinar los hallazgos con anteriores análisis isotópicos de los restos, concluyeron que los neandertales canibalizados eran de una región totalmente diferente a aquella en la que murieron. Eso indica que fueron víctimas de exocanibalismo, que es la práctica de comer a una persona que no pertenece a la comunidad, tal vez como resultado de conflictos entre grupos, de territorialidad o del tratamiento cultural para con los forasteros.

“Como mínimo, sugiere que miembros más débiles de uno o varios grupos de una única región vecina eran objetivos deliberados”, escribieron los investigadores en su trabajo. Su hipótesis es que el exocanibalismo habría servido como estrategia de selección que buscaba minar el potencial reproductivo de uno o más grupos competidores.

Los hallazgos, aunque revuelven el estómago, son una ventana a nuestro pasado lejano. Ilustran que los indicios más sutiles en restos humanos antiguos pueden exponer a la luz las complejas tensiones sociales y la violencia selectiva que caracterizaban a las comunidades de neandertales y – en última instancia – también a las nuestras.

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