En 2005, Steve Jobs enfrentó a Tony Fadell, el padre del iPod, y Scott Forstall, responsable de OS X, para crear el sistema operativo que daría vida al iPhone. El primero desarrolló una versión extendida de la interfaz del iPod, y el segundo una versión reducida del sistema de los Mac. Forstall acabó imponiéndose.

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M√°s de una d√©cada despu√©s hemos podido echar un primer vistazo al concepto perdedor, o lo que parece ser un remanente de las ideas de Tony Fadell. Aquel sistema operativo era conocido internamente como Acorn OS. Significa ‚Äúbellota‚ÄĚ, y de hecho sal√≠a una bellota en la pantalla de arranque.

La interfaz de Acorn OS era muy diferente a la cuadr√≠cula de aplicaciones que lleva con nosotros desde la primera generaci√≥n del iPhone y el iPod Touch. Estaba basada en la famosa rueda del iPod y ten√≠as que mover una rueda virtual para seleccionar los men√ļs, que eran esencialmente iguales a los del iPod pero ampliados con las funciones t√≠picas de un tel√©fono.

De acuerdo con Sonny Dickson, el hardware de aquel iPhone habría sido similar al que Apple acabó lanzando en 2007: es decir, un teléfono con cuerpo de aluminio, pantalla multitáctil, conectividad 2G y WiFi. Viéndolo desde el futuro, diría que Apple acertó plenamente al descartar la rueda en pantalla y apostar por lo que hoy conocemos como iOS.

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[Sonny Dickson vía Macrumors]