Aunque Apple ha dejado claro que no esta interesada en los equipos híbridos, solicitó la patente de las pantallas inalámbricas desmontables para laptops.

De acuerdo con la solicitud de la patente, el concepto permitirá que una pantalla táctil se pueda desprender de su base y mantener comunicación inalámbrica a través de la banda de 60 Ghz - como la tecnología WirelessHD. Siendo una solución móvil que mantendría la potencia del ordenador.

Esta patente no es precisamente una mezcla entre una Tablet y un PC, o como Tim Cook diría, un tostador y un refrigerador. La idea es dar la posibilidad de hacer una MacBook más práctica y ligera sin sacrificar las capacidades de ordenador. Un escritorio remoto con mejor desempeño y capacidades gráficas en un entorno local.

Suena viable, pero además de los retos habituales sobre la duración de la batería y el alcance inalámbrico, este concepto enfrentaría retos técnicos y filosofías corporativas. Sin embargo solo se trata de una patente, hay que recordar que muchas veces estos conceptos no ven la luz comercial. [TC]