Cientos de personas que miraban el cielo nocturno en el sudeste de EE.UU. informaron haber visto bolas de fuego. Sin embargo, no se trató de un fenómeno natural, sino de otro caso de un satélite muerto, basura espacial en la órbita de la Tierra.
Las bolas de fuego eran de un satélite chino desactivado que reingresó a la atmósfera de la Tierra el sábado por la noche y se incendió en el cielo nocturno de Nueva Orleans, Luisiana. El reingreso del satélite produjo brillantes estelas en los cielos de varios estados como Missouri, Arkansas y Mississippi, según relataban usuarios de redes sociales. Aunque el satélite no representó riesgo alguno a los espectadores, su reingreso sin control destaca la necesidad de tener mejores regulaciones para la basura espacial que se desactiva y ya no funciona.
La Sociedad Estadounidense de Meteoros recibió 152 informes de testigos que vieron bolas de fuego cerca de las 11 de la noche (hora del Este) el 22 de diciembre, aunque el evento se descartó porque “no eran bolas de fuego naturales”. El astrofísico Jonathan McDowell identificó luego el origen de las bolas de fuego: el satélite chino SuperView 1-02 había reingresado en la atmósfera, sobre Nueva Orleans, antes de dirigirse hacia el norte, según escribió en X.
🚨Update: Chinese surveillance satellite enters Earth's atmosphere over New Orleans, Louisiana!pic.twitter.com/UGyp8Tx5dz
— US Civil Defense News (@CaptCoronado) December 22, 2024
El SuperView 1-02 era operado por la compañía SpaceView de Beijing, y se lanzó en diciembre de 2016 junto a otro Satélite, parte de una constelación de sensores remotos civiles. Los dos satélites fueron los primeros de imágenes terrestres en alta resolución de ese país, según Space.com. Inicialmente los habían ubicado en la órbita equivocada, elíptica en lugar de circular, y gradualmente hubo que elevar su órbita para que comenzaran con su misión.
Orbit height history of GJ1-02, the Chinese sat that reentered over the US last night pic.twitter.com/RrjEncYdvF
— Jonathan McDowell (@planet4589) December 22, 2024
Se deben cumplir los protocolos
El SuperView 1-02 fue desactivado hace aproximadamente dos años, dejando que reingresara por la atmósfera terrestre sin control alguno. Ciertos operadores de satélites equipan a las naves especiales con la capacidad de realizar un reingreso controlado para minimizar riesgos, pero China es conocida por su poco apego a la etiqueta orbital. El South China Morning Post minimizó el incidente, informando que el reingreso del satélite “creó un espectáculo de luces pero sin presentar ningún peligro real”, y añadiendo que “el evento no fue intencional”.
Los satélites difuntos que siguen dando vueltas alrededor de la Tierra están en grave riesgo de colisión con otras naves espaciales. Hay más de 27.000 objetos basura en órbita que la Red de Vigilancia Espacial global del Departamento de Defensa está siguiendo, y muchos otros objetos también siguen flotanto en órbita sin ser detectados. Como se mueven a altas velocidades, incluso los más pequeños pedazos de material como los micrometeoroides pueden poner en riesgo a las naves espaciales activas que están en órbita.
La Agencia Espacial Europea (ESA) está desarrollando formas de mejorar la capacidad de reingreso de las naves espaciales para contribuir a la reducción de residuos orbitales. El Objeto Contenedor de Evaluación de Reingreso Destructivo (DRACO) que se lanzará en 2027 es un satélite diseñado para recoger datos durante su reingreso a la atmósfera terrestre tras una misión de corta duración. Al entender mejor la ciencia del reingreso los científicos podrán diseñar en el futuro naves espaciales que al ser desactivadas no presenten riesgos a otras máquinas en el espacio.