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No es una predicción científica ni un escenario de película, pero dice mucho sobre cómo vemos el futuro. Así imaginan muchos estadounidenses el año 2065, y la imagen está lejos de ser optimista

Una encuesta revela un panorama marcado por el aumento del costo de vida, la desaparición del dinero físico y una jubilación cada vez más difícil de alcanzar. El dato más llamativo es quiénes son los más pesimistas: las generaciones más jóvenes.
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¿Cómo será la vida dentro de 40 años? Una encuesta realizada entre 2.000 adultos estadounidenses ofrece una ventana al futuro según la percepción colectiva. Las proyecciones no son optimistas: predicen un aumento drástico en el costo de vida, una jubilación cada vez más lejana y una sociedad profundamente transformada por la tecnología. El año 2065, según muchos, será un mundo más costoso, más automatizado… y menos accesible.

Comprar una casa, un sueño que se aleja

Así imaginan los estadounidenses el 2065: menos casas, más deuda y un futuro dominado por la tecnología
© Pixabay / ThomasWolter.

La propiedad de vivienda ya es difícil hoy, pero en el futuro podría volverse casi imposible. Solo el 41% de los encuestados es actualmente propietario y, entre quienes no lo son, apenas un 35% cree que algún día podrá comprar una vivienda. Un 25 % ya anticipa que vivirá alquilando de por vida.

Cuando se les pidió estimar el costo promedio de una casa en 2065, la cifra alcanzó los $682.120, lo que representa un incremento de más de $270.000 respecto al valor actual. Pero no solo los inmuebles preocupan: los participantes creen que se necesitará un ingreso familiar anual de $508.950 para sobrevivir, frente a los $80.610 actuales. Aun así, muchos dudan que eso garantice estabilidad.

Jubilación en duda y confianza perdida

Así imaginan los estadounidenses el 2065: menos casas, más deuda y un futuro dominado por la tecnología
© Pixabay / AndreyС.

Uno de los hallazgos más alarmantes es la visión sobre el retiro. El 25% cree que la jubilación ya no será económicamente viable, y estiman que harán falta más de 3,5 millones de dólares para retirarse cómodamente en 2065. Entre los encuestados de la Generación Z, casi la mitad afirma que la jubilación dejará de ser una opción para la mayoría.

Además, el 64% considera que los jóvenes de hoy tendrán una experiencia de jubilación peor que los baby boomers. Este sentimiento alimenta una percepción generalizada de declive financiero generacional: el 38% cree que la próxima generación estará peor que las anteriores.

Un futuro donde manda la tecnología

La transformación tecnológica parece inevitable: el 39% de los encuestados prevé que todo el dinero será digital, y el 36% anticipa pagos mediante sistemas biométricos. La inteligencia artificial en el hogar será común, según el 35%, y el 30% cree que usaremos monitores de salud implantados como algo habitual.

Incluso en el ámbito laboral, la tecnología y los cambios sociales alterarán la rutina. Se espera que la semana laboral en 2065 se reduzca a unas 30 horas, repartidas en cuatro días. Aunque parezca alentador, muchos lo ven más como una adaptación obligada que como una mejora real de la calidad de vida.

Para muchos, el futuro ya no se parece a una promesa, sino a una advertencia.

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