El Concorde en toda su gloria.
Foto: Getty Images.

Si naciste despu√©s del 2003, a√Īo en el que se jubil√≥ el Concorde, quiz√°s no lo conoc√≠as, pero fue un avi√≥n de pasajeros¬†que viajaba mas r√°pido que la velocidad del sonido. Esa misma cualidad es directamente responsable de su desaparici√≥n. Era demasiado sediento de combustible, demasiado peque√Īo, y las rutas por las que pod√≠a volar eran extremadamente limitadas porque produc√≠a un estrepitoso ¬°BUM! cuando volaba sobre ellas.

Gracias a usar cuatro motores a reacción de postcombustión (sí, de postcombustión, como en un avión de combate o en un bombardero B-1B), podía viajar cómodamente por encima de Mach 2, es decir, a más de 2.150 kilómetros por hora, a una altitud de crucero de 60.000 pies (más de 18.000 metros).

Y aunque eso era genial para las personas que viajaban entre Nueva York y Londres en apenas tres horas, la mitad de las seis horas que generalmente toma al resto de plebeyos volar la misma ruta, producía una explosión de sonido extremadamente fuerte, producto de la onda de choque continua que generaba mientras volaba superando la barrera del sonido. Muy pocas personas lo llegaron a escuchar, teniendo en cuenta que las normas de vuelo internacionales obligaban al avión a volar a velocidades supersónicas solamente sobre cuerpos de agua.

La √ļnica forma de escucharlo era si te encontrabas en un barco en medio del Atl√°ntico, como estas personas:

El sobrevuelo se produce alrededor de 53 segundos en el video, que tambi√©n incluye algunas im√°genes s√ļper ruidosas del despegue del Concorde. (Esa es otra raz√≥n por la que el Concorde no era tan popular. Las personas que viv√≠an cerca de los aeropuertos no lo disfrutaban en lo absoluto).

Advertisement

Se puede ver claramente el avi√≥n volando silenciosamente, unos 60.000 pies sobre los que lo presencian, hasta escuchar un ‚Äú¬°KAB√öM!‚ÄĚ, y todos en el barco no pueden evitar sentirse sorprendidos, con una buena dosis de frases como ‚ÄúOh mier‚Äď... ¬°dios m√≠o!‚ÄĚ.

Las explosiones sónicas pueden incluso llegar a romper ventanas, así que entiendo que la gente se oponga a ellas.

Pero no dejan de ser geniales.