Lo curioso es que ese papel no estaba pensado originalmente para él.
Un momento clave tras el estrellato
Tras despuntar definitivamente con Thelma & Louise (1991), Pitt encadenó títulos que consolidaron su estatus de estrella: Entrevista con el vampiro, Leyendas de pasión o ¿Conoces a Joe Black?. El público lo adoraba, pero el actor empezaba a sentirse atrapado en un tipo de personaje del que quería huir.
Buscaba algo más incómodo, menos complaciente. Y ese algo llegó en 1995.

‘Se7en’, el thriller que lo cambió todo
Dirigida por David Fincher, Se7en se convirtió en uno de los thrillers criminales más influyentes de la historia del cine. Una película asfixiante, sombría y sin concesiones, recordada especialmente por uno de los finales más impactantes jamás vistos en una sala de cine.
Pitt interpretaba al detective David Mills, un agente impulsivo que investiga una serie de asesinatos basados en los siete pecados capitales junto al veterano Somerset, encarnado por Morgan Freeman.
Pero ese papel casi no fue suyo.
El actor que dijo “no” antes que Pitt
Antes de que Pitt entrara en escena, el elegido para interpretar a Mills era Denzel Washington. El actor rechazó el proyecto por considerar que la historia era “demasiado oscura y malvada”, una decisión de la que más tarde reconocería haberse arrepentido.
Fincher tampoco había pensado inicialmente en Pitt. De hecho, el propio director confesó que su primera impresión fue que el actor era “demasiado encantador” para un personaje tan turbio. Sin embargo, tras conocerlo mejor, cambió de opinión.
La química fue inmediata. El riesgo, compartido.

El papel que rompió el encasillamiento
Se7en no solo impulsó la carrera de Fincher tras Alien 3, sino que redefinió la de Brad Pitt. A partir de ese momento, dejó de ser solo un galán para convertirse en uno de los actores más interesantes de su generación, abriendo la puerta a películas como El club de la lucha, Snatch o Babel.
Hoy, el filme puede verse en plataformas como HBO Max y Movistar Plus+, y sigue demostrando que, a veces, un “no” ajeno puede convertirse en el mayor acierto de toda una carrera.
Fuente: SensaCine.