El Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los CDC presentó un informe basado en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHAES), que analiza los hábitos alimentarios y de vida de los estadounidenses. Aunque la obesidad no siempre implica problemas de salud, puede aumentar el riesgo de diversas afecciones, como dolor en las rodillas, diabetes tipo 2 y apnea obstructiva del sueño.
Entre 2021 y 2023, la prevalencia ajustada por edad de la obesidad en adultos fue del 40.3%, sin diferencias significativas entre hombres y mujeres. Los estadounidenses de mediana edad (40-59 años) tenían más probabilidades de ser obesos que aquellos menores de 40 o mayores de 60. Además, la tasa de obesidad era más baja en quienes tenían un título universitario.
Un ápice de esperanza
Comparado con años anteriores, estos datos son algo alentadores. De 2017 a 2020, la prevalencia ajustada de obesidad fue del 41.9%. Aunque no ha habido una disminución estadísticamente significativa, es la primera vez desde 2011 que la tasa no aumenta. En 2001, la tasa de obesidad en adultos era del 30%.
Los estados han implementado diversas estrategias para reducir la obesidad, como el conteo obligatorio de calorías en restaurantes y impuestos a las bebidas azucaradas. Algunas investigaciones sugieren que estas políticas han tenido un efecto positivo, aunque modesto, en el comportamiento y el consumo de calorías. Sin embargo, políticas en otros países, como Chile, han mostrado sólo un efecto temporal en sus tasas de obesidad, lo que plantea dudas sobre la efectividad a largo plazo de estas intervenciones.
Recientemente, se han introducido medicamentos anti-obesidad, como Ozempic y Wegovy de Novo Nordisk. Estos fármacos imitan hormonas que regulan el apetito y han demostrado ser más efectivos para la pérdida de peso que solo la dieta y el ejercicio. Los nuevos datos de los CDC podrían indicar un cambio significativo en la tendencia de la obesidad gracias a estos medicamentos.
No obstante, la tasa de obesidad severa—un índice de masa corporal superior a 40—sigue aumentando, con una prevalencia ajustada del 9.2% entre 2021 y 2023. Otros datos indican que la obesidad ha seguido aumentando en algunas partes del país, y la prevalencia general aún no alcanza el objetivo del gobierno de reducirla al 36% para 2030.
A pesar de la eficacia de Wegovy y medicamentos similares, sus altos costos y la limitada cobertura de seguros dificultan el acceso para muchos pacientes elegibles. Los expertos sostienen que es esencial abordar las causas subyacentes del aumento de la obesidad en EE.UU. y prevenirla desde el principio. Por ahora, es demasiado pronto para saber si estamos avanzando hacia una reducción sostenida de la obesidad.