La plataforma y red social X, ya controvertida, podría perder ganancias por publicidad el próximo año. Eso hace que nos preguntemos cuántas marcas más saldrán del sitio antes de que colapse en medio de las deudas y memes racistas.
El jueves la firma de estudios de marketing Kantar publicó un informe que evaluaba la perspectiva de publicidad para muchas de las grandes plataformas web. Si bien hay sitios importantes como TikTok y Netflix que aparecen como muy confiables, la red antes conocida como Twitter aparece como cada vez menos digna de confianza. Como resultado, se espera un éxodo de publicidad de X el año próximo.
“Hay una marca que los de marketing no reciben bien: X. Solo el 4% piensa que los avisos comerciales en X brindan seguridad, en comparación con el 39% del que goza Google”, informan. “En general la confianza en los avisos en X han caído del 22% al 12% desde 2022. Había un 15% que tiene opinión favorable de X en 2022 pero ahora un 21% la ven como desfavorable. A los ojos del marketing, ese deterioro de X no empezó con Musk, pero la trayectoria no ha cambiado desde que él se hizo cargo”.
Además: “El 26% del marketing global hoy piensa dejar de gastar dinero en X en 2025”. Lo irónico es que la falta de publicidad en X parece hacer que a los usuarios les guste más. “Los consumidores están más contentos en X porque la carga de avisos disminuyó. La preferencia de los consumidores por X ha subido de manera significativa desde 2022”.
El dinero va a otros lugares
Hay que señalar que el sitio de Musk ha perdido ya gran cantidad de ingresos económicos, supuestamente como resultado de sus políticas y de la conducta de su fundador. “Los publicistas han estado poniendo su dinero para avisos en otros lugares y no, en X, desde hace unos años”, le dijo a CNN Gonca Bubani, director para medios de Kantar. “No parece probable que vuelvan en este momento”.
Gizmodo contactó a X para oír sus comentarios.
Los resultados del informe no sorprenden porque Musk convirtió al sitio en algo así como un ahuyentador de marcas, debido a sus declaraciones. El último mes X demandó a un consorcio global de publicidad, GARM, Alianza Global de Medios Responsables. Esta organización disuade a las empresas de hacer publicidad en plataformas que albergan contenido que podría no agradar a los consumidores, y había advertido que X no era confiable, alentando a las compañías a no publicitar allí. X y Musk dijeron que se trata de un problema de “libre expresión”, y como resultado de la demanda GARM debió cerrar.
Demandar a una organización tal vez no sea la mejor señal para los publicistas. Pero no sorprende que el sentimiento aparente ser mutuo.