Cada 21 de mayo se celebra el Día Internacional del Té, una fecha ideal para redescubrir una de las bebidas más antiguas y saludables del mundo. Aunque el café suele robarse el protagonismo por su energía explosiva, el té ofrece beneficios únicos que van más allá de lo evidente. Menos cafeína, más calma y antioxidantes poderosos: quizá sea hora de reconsiderar lo que ponemos en nuestra taza.
Té y cafeína: una relación más amable con tu cuerpo
Uno de los principales atractivos del té frente al café es su contenido moderado de cafeína. Mientras que una taza de café puede aportar entre 80 y 100 miligramos de cafeína, el té ofrece una dosis más leve, de entre 20 y 60 miligramos, dependiendo de la variedad.

Para muchos, esto significa una energía más sostenida y menos efectos secundarios como insomnio, nerviosismo o palpitaciones. Además, existen infusiones como la manzanilla o el rooibos que no contienen cafeína y pueden convertirse en una excelente opción nocturna o relajante.
Especialistas en nutrición, como Alexis Supan de la Clínica Cleveland, destacan que los efectos adversos del exceso de cafeína son una razón común para abandonar el café. Por eso, el té surge como una alternativa más equilibrada para quienes buscan bienestar sin renunciar a una bebida estimulante.
Una fuente líquida de antioxidantes y longevidad
Más allá de su bajo impacto estimulante, el té es una rica fuente de antioxidantes naturales como flavonoides, catequinas y polifenoles. Estos compuestos están asociados con un menor riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, problemas cardiovasculares e incluso ciertos tipos de cáncer.
El té verde, en particular, destaca por su contenido de EGCG, un antioxidante con propiedades antienvejecimiento y regeneradoras a nivel celular. Por otro lado, el té negro contiene teaflavinas que favorecen la salud del corazón.
Según Emma Beckett, investigadora de la Universidad de Newcastle, una taza de té puede ser tan beneficiosa como una porción de frutas o verduras en términos de compuestos bioactivos. Así, incorporar té a tu rutina diaria podría convertirse en un hábito poderoso para mejorar tu calidad de vida.

Una bebida que calma, enfoca y mejora el sueño
A diferencia del café, el té contiene L-teanina, un aminoácido que promueve la concentración sin causar sobreestimulación. Esta combinación de L-teanina con cafeína genera un estado de alerta sereno, ideal para actividades que requieren atención sin ansiedad.
Además, investigaciones sugieren que este compuesto mejora el rendimiento mental, disminuye el estrés y favorece el descanso nocturno. Para personas sensibles a la cafeína o propensas al nerviosismo, el té puede ser un aliado ideal para mantener el equilibrio durante el día.
En definitiva, el té no solo es una bebida ancestral, sino también una herramienta de bienestar. Tal como afirman los expertos, ambas opciones —té o café— tienen beneficios únicos, pero si buscas suavidad, antioxidantes y tranquilidad, el té puede ofrecerte mucho más de lo que imaginas.
Fuente: National Geographic.