Durante años, la transición hacia lo digital fue vista como una tendencia inevitable, pero todavía gradual. Sin embargo, los últimos resultados de Capcom dejan claro que ese proceso ya no es una proyección, sino una realidad consolidada. La compañía japonesa no solo encadenó su noveno año consecutivo de beneficios récord, sino que confirmó que el 93% de sus ventas de videojuegos ya se realizan en formato digital, una cifra que sigue creciendo de manera sostenida y que redefine completamente su modelo de negocio.
Un crecimiento que no deja lugar a dudas
El salto es aún más significativo cuando se observa su evolución reciente. En 2022, las ventas digitales representaban aproximadamente el 75% del total, una cifra ya elevada, pero que en pocos años se transformó en un dominio casi absoluto. Para 2024 y 2025, ese porcentaje había alcanzado el 90%, y ahora supera el 93%, lo que muestra una aceleración clara en los hábitos de consumo de los jugadores y en la estrategia de la propia compañía.
Este crecimiento no se explica únicamente por el cambio general de la industria, sino también por el rendimiento de títulos clave como Resident Evil Requiem y Monster Hunter Wilds, que continúan impulsando ventas tanto en lanzamientos recientes como en su catálogo a largo plazo. La combinación entre nuevos estrenos y el modelo de ventas sostenidas en plataformas digitales permitió a Capcom consolidar un sistema mucho más rentable y predecible.
El PC se convierte en el centro de la estrategia
Uno de los datos más reveladores del informe es el crecimiento del mercado de PC dentro de la compañía. En apenas cuatro años, las ventas en esta plataforma pasaron del 33% al 54,5%, lo que significa que más de la mitad de los juegos vendidos por Capcom ya corresponden a este ecosistema. Plataformas como Steam jugaron un papel clave en esta expansión, permitiendo a la empresa acceder a mercados donde las consolas tienen menor penetración o crecimiento más lento.
Este cambio no solo responde a una cuestión tecnológica, sino también a una estrategia clara de expansión global. El PC permite llegar a regiones emergentes con grandes comunidades de jugadores, algo que las consolas tradicionales no siempre logran con la misma facilidad. En ese contexto, Capcom ve en el mercado de ordenadores una oportunidad de crecimiento sostenido a largo plazo.
Capcom has announced that 93% of its consumer game sales were digital in the fiscal year.
The company sold a record 59.07 million units, with digital downloads making up the vast majority.
Digital sales are projected to reach 95.4% in the current fiscal year.
Catalog titles… pic.twitter.com/6qiV6iMPgI
— Pirat_Nation 🔴 (@Pirat_Nation) May 13, 2026
Un futuro casi completamente digital
Las previsiones de la compañía apuntan todavía más alto. Según sus propias estimaciones, el próximo año fiscal podría cerrar con un 95,5% de ventas digitales, acercándose cada vez más a un modelo prácticamente total en este formato. Esto no implica una desaparición inmediata del juego físico, pero sí un cambio estructural en su importancia dentro del negocio.
Actualmente, el formato físico representa apenas el 7% de las ventas totales, lo que, aun así, equivale a más de cuatro millones de unidades vendidas en todo el mundo. Esta cifra demuestra que todavía existe un público relevante para ese formato, especialmente entre coleccionistas o mercados específicos, aunque su peso relativo continúa disminuyendo.
El final del formato físico… pero no todavía
A pesar del avance digital, Capcom no parece dispuesta a abandonar completamente las ediciones físicas en el corto plazo. Más bien, el escenario apunta hacia una reducción progresiva, donde ciertos lanzamientos podrían prescindir directamente de este formato mientras otros se mantendrán como ediciones limitadas o de nicho.
El cambio ya está en marcha.
No como una posibilidad futura, sino como una transformación que ya está redefiniendo la industria. Y aunque el formato físico todavía resiste, cada nuevo informe confirma lo mismo: el videojuego, tal como lo conocíamos, está dejando atrás las estanterías para instalarse definitivamente en lo digital.