Durante años, el tratamiento del cáncer de próstata se apoyó en una misma lógica: bloquear las hormonas masculinas que alimentan el crecimiento tumoral. Sin embargo, muchos pacientes dejan de responder a estas terapias y la enfermedad vuelve a avanzar. Un nuevo estudio internacional logró identificar una pieza clave detrás de ese fenómeno y reveló un mecanismo inesperado que podría transformar la forma en que se combate este tipo de cáncer.
El mecanismo oculto que permite al tumor sobrevivir
La mayoría de los casos de cáncer de próstata dependen de los andrógenos, las hormonas sexuales masculinas, para desarrollarse. Por esa razón, los tratamientos más utilizados buscan reducir esas hormonas o impedir que actúen sobre las células tumorales. Aunque inicialmente suelen ser efectivos, muchos tumores encuentran la manera de adaptarse y continúan creciendo pese a la terapia.
Ahora, investigadores liderados por el profesor Yosef Yarden, del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, descubrieron una de las razones que explican esa resistencia. El estudio, publicado en EMBO Molecular Medicine, identificó una alteración genética frecuente en aproximadamente la mitad de los cánceres de próstata: la fusión de dos genes que modifica el comportamiento del tumor.
Según los científicos, esta alteración permite que las células cancerosas dejen de depender de las hormonas masculinas y comiencen a utilizar otra vía hormonal para sobrevivir. En lugar de responder a los andrógenos, los tumores pasan a apoyarse en el cortisol, una hormona esteroidea relacionada con el estrés y múltiples funciones del organismo.
El hallazgo representa un cambio importante en la comprensión de cómo ciertos cánceres logran escapar de las terapias tradicionales.

Cómo actúa la nueva vía de resistencia
La investigación mostró que la fusión genética produce una proteína capaz de asociarse con el receptor de glucocorticoides, vinculado al cortisol. Esa interacción activa genes que favorecen el crecimiento tumoral y ayudan al cáncer a resistir los tratamientos hormonales convencionales.
En condiciones normales, la señalización de los andrógenos mantiene controlada esta vía alternativa. Pero cuando los medicamentos bloquean la actividad androgénica, el tumor encuentra una especie de “plan B”: activa el mecanismo impulsado por el cortisol y continúa desarrollándose.
Los investigadores trabajaron con modelos murinos de cáncer de próstata humano y comprobaron que el bloqueo simultáneo de ambas rutas hormonales podría ser mucho más eficaz que atacar solo una de ellas.
El trabajo fue encabezado por el doctor Arunachalam Sekar e incluyó colaboración con el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, en Bethesda, Maryland. Los datos obtenidos en pacientes humanos ayudaron a confirmar el papel de esta alteración genética en la resistencia terapéutica.
La combinación de terapias que genera expectativas
Uno de los aspectos más prometedores del estudio fue el resultado obtenido con una estrategia combinada. Los científicos demostraron que inhibir el receptor de glucocorticoides o reducir la señalización del cortisol, junto con la terapia antiandrogénica estándar, lograba frenar el crecimiento del tumor durante más tiempo y aumentar la supervivencia en los modelos experimentales.
Esto sugiere que los pacientes cuyos tumores presentan esta fusión genética podrían beneficiarse de tratamientos diseñados específicamente para bloquear ambas vías hormonales.
Además, el hallazgo genera una advertencia importante para la práctica clínica actual. Muchos pacientes con cáncer de próstata avanzado reciben medicamentos esteroides como parte de su tratamiento. Sin embargo, los investigadores creen que, en presencia de esta alteración genética, esos fármacos podrían estimular la vía del cortisol y favorecer la resistencia del cáncer.
Yarden destacó que recientemente la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó un medicamento capaz de bloquear los receptores de cortisol para ciertos casos de cáncer de ovario. Debido a los resultados prometedores observados en ratones, el especialista considera posible que esa misma estrategia también funcione en cáncer de próstata.
Un descubrimiento que podría redefinir tratamientos futuros
El estudio abre una nueva línea de investigación en uno de los cánceres más frecuentes en hombres. Comprender cómo los tumores cambian de dependencia hormonal podría permitir tratamientos más personalizados y efectivos en el futuro.
Aunque todavía serán necesarios ensayos clínicos para confirmar estos resultados en pacientes, el descubrimiento ofrece una pista concreta sobre por qué algunos tumores dejan de responder y cómo podrían volver a ser controlados.
Para muchos especialistas, identificar este mecanismo no solo ayuda a entender mejor la enfermedad, sino que también podría marcar el comienzo de terapias más precisas capaces de anticiparse a la resistencia antes de que el cáncer vuelva a avanzar.
[Fuente: Infobae]