ChatGPT está a punto de experimentar uno de los cambios comerciales más importantes desde su lanzamiento. Después de comenzar a probar publicidad en Estados Unidos hace seis meses y extenderla posteriormente a otros mercados, OpenAI ha confirmado que ChatGPT Ads llegará la próxima semana a 31 países europeos, entre ellos España, Alemania, Francia, Italia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Países Bajos y Austria.
La expansión será la mayor realizada hasta ahora por la plataforma publicitaria de la compañía y afectará principalmente a quienes utilizan los planes Free y Go. Las suscripciones Plus, Pro, Business, Enterprise y Edu continuarán sin publicidad.
La clave estará en cómo se integrarán esos anuncios dentro de una conversación en la que los usuarios pueden estar buscando información, comparando productos o tomando decisiones.
Los anuncios aparecerán separados de las respuestas
OpenAI asegura que la publicidad no modificará ni influirá en las respuestas generadas por ChatGPT. Los anuncios funcionan mediante sistemas independientes del modelo y los anunciantes no pueden pagar para cambiar, ordenar o condicionar lo que responde la inteligencia artificial.
Visualmente también estarán diferenciados. Durante esta fase, podrán aparecer debajo de una respuesta, claramente identificados como contenido patrocinado y separados de la conversación generada por el asistente.

Si existen varios anuncios compatibles con una consulta, el sistema podrá elegirlos según factores como su relevancia, la intención de la conversación y las pujas realizadas por los anunciantes.
Las conversaciones no se entregarán a los anunciantes
La llegada de publicidad plantea inevitablemente dudas sobre la privacidad. OpenAI afirma que los anunciantes no tendrán acceso a las conversaciones, al historial de chats, a los recuerdos, al nombre, al correo electrónico ni a la ubicación precisa de los usuarios, y que los datos personales no se venden a las empresas anunciantes.
Las marcas recibirán principalmente información agregada sobre el rendimiento de sus campañas, como el número total de visualizaciones o clics.
Además, OpenAI ha establecido restricciones sobre dónde pueden aparecer anuncios. No se mostrarán junto a conversaciones relacionadas con temas sensibles como salud personal, salud mental o política, y tampoco se mostrarán en cuentas identificadas como pertenecientes a menores de 18 años.
En Europa habrá límites adicionales a la personalización
Los usuarios podrán acceder a un apartado específico de Controles de anuncios, desde el que será posible ocultar publicidad, enviar comentarios, consultar por qué se muestra determinado anuncio y borrar los datos utilizados con fines publicitarios.
Sin embargo, Europa tendrá una diferencia importante. OpenAI indica que al principio los anuncios personalizados no estarán disponibles en el Espacio Económico Europeo ni en Suiza. En esos lugares, la publicidad podrá seguir teniendo relación con el contexto de la conversación actual, pero no utilizará inicialmente señales procedentes de otros chats para personalizarla.
Incluso habrá una opción gratuita sin publicidad
Pagar tampoco será la única forma de evitar los anuncios. OpenAI contempla una modalidad del plan gratuito sin publicidad, aunque tendrá límites de uso más bajos y perderá acceso a determinadas herramientas, como generación de imágenes o investigación avanzada.
Quien quiera mantener mayores límites sin publicidad podrá seguir utilizando Plus o Pro.
La expansión europea marca así una nueva etapa para ChatGPT. OpenAI busca que la publicidad ayude a financiar el enorme coste de mantener el acceso gratuito y de bajo precio, pero al mismo tiempo intenta levantar una barrera clara entre lo que responde la inteligencia artificial y lo que alguien ha pagado por mostrar junto a esa respuesta.