Saltar al contenido
Ciencia

China está levantando una presa de 315 metros a 2.200 metros de altura. Para que el invierno no la detenga, hicieron algo fenomenal y muy loco: llenaron la montaña de espejos

Shuangjiangkou se construye en un valle de Sichuan donde las temperaturas pueden caer hasta los -20 ºC. Para seguir trabajando, sus ingenieros hicieron algo insólito: utilizar el Sol para calentar la propia presa.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

Construir una presa de 315 metros de altura ya sería una obra extraordinaria en prácticamente cualquier lugar del planeta. Hacerlo dentro de un estrecho valle montañoso de Sichuan, a unos 2.200 metros sobre el nivel del mar y soportando inviernos que pueden llegar a los 20 grados bajo cero, añade un problema bastante más mundano: el suelo literalmente se congela.

China encontró una solución que parece sacada de una central termosolar.

En las laderas que rodean la presa hidroeléctrica de Shuangjiangkou, sobre el río Dadu, los ingenieros instalaron 27 grandes heliostatos, espejos capaces de seguir al Sol y redirigir su luz hacia un punto concreto. En este caso no buscan generar electricidad: apuntan directamente al corazón de la presa para mantenerlo caliente. Y esos pocos grados adicionales son suficientes para ganar hasta tres horas de construcción cada día durante el invierno.

El problema estaba escondido dentro de la presa

China está levantando una presa de 315 metros a 2.200 metros de altura. Para que el invierno no la detenga, hicieron algo fenomenal y muy loco: llenaron la montaña de espejos
© Central Hidroeléctrica de Shuangjiangkou.

Shuangjiangkou no es un gigantesco muro macizo de hormigón. Se trata de una presa de materiales sueltos: enormes cantidades de roca forman buena parte de su cuerpo, mientras en el centro existe un núcleo de grava y arcilla cuya función es impedir que el agua atraviese la estructura. Ese núcleo tiene que extenderse y compactarse capa por capa bajo unas condiciones muy precisas.

Cuando llega el invierno, todo se complica. La arcilla congelada no puede compactarse correctamente y la temporada útil de trabajo puede reducirse a apenas seis meses al año. En los meses más duros, las condiciones adecuadas podían existir durante solo un mes.

Los heliostatos atacan exactamente ese problema. Siguen la trayectoria del Sol y reflejan su radiación hacia las zonas del núcleo que quedan en sombra. Ensayos realizados durante la construcción mostraron aumentos de unos 6 ºC en la superficie iluminada y de aproximadamente 1 ºC a cinco centímetros de profundidad. Eso permitía recuperar temperaturas positivas varias horas antes que en las áreas sin iluminación.

En la práctica, el Sol se convirtió en otra herramienta de obra.

Los espejos llevan años creciendo junto con la presa

China está levantando una presa de 315 metros a 2.200 metros de altura. Para que el invierno no la detenga, hicieron algo fenomenal y muy loco: llenaron la montaña de espejos
© Central Hidroeléctrica de Shuangjiangkou.

Aunque el sistema ha vuelto a llamar la atención ahora que Shuangjiangkou se acerca a sus etapas finales, la tecnología no apareció en 2026.

Las primeras pruebas comenzaron en 2021 y, en febrero de 2022, quedaron instalados 20 heliostatos con una superficie reflectante total cercana a los 1.340 metros cuadrados. La empresa responsable aseguró entonces que podían adelantar entre tres y tres horas y media el inicio de los trabajos en jornadas frías. El sistema terminó ampliándose. Informes posteriores sobre la obra hablan ya de 27 espejos, utilizados durante episodios con temperaturas cercanas a -20 ºC.

Mientras tanto, la presa continuó creciendo. Cuando alcance su altura proyectada de 315 metros, superará los aproximadamente 305 metros de Jinping-I, actualmente la presa terminada más alta del planeta. Shuangjiangkou necesitará alrededor de 45 millones de metros cúbicos de materiales de relleno para llegar hasta allí.

La presa todavía no está terminada, pero ya produce electricidad

China está levantando una presa de 315 metros a 2.200 metros de altura. Para que el invierno no la detenga, hicieron algo fenomenal y muy loco: llenaron la montaña de espejos
© Central Hidroeléctrica de Shuangjiangkou.

La escala de la obra permite una situación bastante peculiar: Shuangjiangkou comenzó a funcionar antes de que su presa estuviera completamente acabada.

La primera de sus cuatro turbinas de 500 MW se conectó a la red el 26 de junio de 2026. Para finales de agosto ya funcionaban tres, sumando 1.500 MW de los 2.000 MW previstos. Cuando las cuatro estén operativas, la central debería producir alrededor de 7.700 millones de kWh al año.

El relleno completo está previsto para 2027. Para entonces, los espejos habrán cumplido una función sorprendentemente sencilla dentro de una de las mayores obras hidráulicas del mundo. China necesitaba levantar una montaña artificial en un lugar donde durante meses hacía demasiado frío para trabajar.

La respuesta fue utilizar otra montaña como soporte, colocar 27 espejos sobre ella y hacer que el Sol trabajara unas horas extra.

Compartir esta historia

Artículos relacionados