En Hefei, al este de China, un equipo de científicos logró lo que hasta hace poco parecía ciencia ficción: generar un campo magnético 700.000 veces superior al de la Tierra, de manera estable y controlada. Con 351.000 gauss (35,1 teslas), este imán superconductor rompe el récord mundial y coloca a China a la vanguardia de la física aplicada.
Un récord magnético sin precedentes

El campo se mantuvo estable durante 30 minutos, tiempo suficiente para demostrar que el sistema podía funcionar con seguridad. La referencia no es menor: la Tierra genera apenas 0,5 gauss, mientras que este imán alcanzó 323.500 gauss más que el récord anterior. La diferencia muestra cómo los superconductores han abierto un nuevo horizonte tecnológico.
La ingeniería detrás del logro
El imán fue desarrollado por el Instituto de Física del Plasma de la Academia China de Ciencias, junto con centros especializados en superconductividad. Para conseguir la marca, los ingenieros combinaron bobinas de superconductores de baja y alta temperatura, capaces de resistir tensiones y efectos eléctricos extremos. Esta arquitectura híbrida permitió que la energía se mantuviera estable incluso bajo condiciones de alto campo.
Más que un récord: un paso hacia la fusión nuclear
Estos imanes no son solo una curiosidad de laboratorio. Su papel es crucial en los proyectos de fusión nuclear por confinamiento magnético, donde forman la “jaula” que mantiene el plasma a millones de grados. Un campo magnético tan intenso y estable significa que los reactores del futuro podrían estar más cerca de convertirse en una realidad viable.
Aplicaciones que rozan la ciencia ficción

El impacto va más allá de la fusión. Los imanes pueden revolucionar el transporte mediante levitación magnética, mejorar la propulsión espacial y transformar la forma en que transmitimos energía eléctrica, reduciendo al mínimo las pérdidas. Cada avance en esta dirección acerca al mundo a sistemas energéticos más eficientes y sostenibles.
China en la carrera tecnológica global
El éxito no solo refuerza lo que ya es un hecho (el liderazgo chino) en investigación en superconductores, también lanza un mensaje claro: los campos magnéticos extremos ya no son solo un desafío teórico. El récord de Hefei muestra que es posible construir dispositivos prácticos capaces de manejar estas condiciones. Y que, detrás de cada gauss conquistado, está la promesa de una nueva era energética.