Bajo las condiciones adecuadas, los imanes superconductores permiten que la electricidad fluya sin perturbaciones, produciendo intensos campos magnéticos para diversos usos que incluyen los experimentos con la fusión nuclear. Naturalmente, un campo magnético de mayor magnitud brinda a la ciencia más posibilidades para explorar, y eso tal vez pronto esté disponible para los físicos de China gracias a la creación de un imán superconductor que establece un récord.
En declaraciones del 28 de septiembre, el Instituto de Física de Plasma de la Academia China de Ciencias (CAS, en inglés) anunció que había desarrollado un imán superconductor que generó con éxito un campo magnético con una potencia de 35,1 tesla, unas 700.000 más potente que el campo magnético natural de la Tierra. Ese campo se sostuvo durante unos 30 minutos, según indican.
El récord anterior que alcanzó 32,35 tesla también fue del CAS pero en otra división, el Instituto de Ingeniería Eléctrica.
Chinese scientists announced on Sunday that they have successfully generated a steady magnetic field of 351,000 gauss—over 700,000 times stronger than Earth’s geomagnetic field—with a fully superconducting magnet, setting a new world record and significantly advancing the… pic.twitter.com/gFR1WQRWIH
— People's Daily, China (@PDChina) September 29, 2025
“Esto validó la confiabilidad de la solución técnica y brindó una plataforma importante para llevar a cabo diversos experimentos de muestra bajo condiciones de 35,1 tesla en un imán completamente superconductor”, dijeron desde el CAS.
Caliente y frío
Lograr condiciones de superconducción a menudo requiere de temperaturas extremadamente bajas. Para ser claros, ya se están usando imanes superconductores para diversas aplicaciones como los escáneres de las resonancias magnéticas o los aceleradores de partículas. Estos usos tienen sus propias complicaciones, pero en el caso de aplicaciones de fusión, el requisito de la baja temperatura hace que todo sea más difícil.
La fusión nuclear – la colisión de dos átomos para generar masivas cantidades de energía, naturalmente produce mucho calor. Ese calor también se transfiere a los imanes superconductores, que están diseñados para confinar a resguardo la reacción de fusión.
Un sándwich de imanes
Así, al diseñar estas partes, los ingenieros necesitan tomar en cuenta las condiciones ambientales a las que se someterá el imán. El nuevo imán todavía no se inserta en un reactor de fusión, pero los investigadores saben de las dificultades que podrían presentarse al tratar de elevar la potencia del campo magnético, como lo expresaron en una entrevista con CGTN.
El diseño del imán evidencia un equilibrio. “Adopta la tecnología de resorte inserto superconductor de alta temperatura anidado de manera coaxial en imanes superconductores de baja temperatura”, le dijo a CGTN Liu Fang, investigadora del CAS.
El Instituto CAS de Física de Plasma lidera la participación del país en el Reactor Experimental Termonuclear Internacional (ITER, en inglés), que es una colaboración global para construir el reactor de fusión más grande del mundo. El CAS no ha expresado si el nuevo imán irá directamente al ITER, aunque señaló que tiene como tarea la provisión de muchas partes del reactor, incluyendo la tecnología de superconducción.