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Tecnología

China se atreve con una obra colosal que podría eclipsar a las Tres Gargantas… y traer nuevos riesgos al planeta

Un megaproyecto hidroeléctrico de 167.000 millones de dólares promete generar tres veces más energía que la presa de las Tres Gargantas. Sin embargo, el plan despierta temores en Bangladesh, India y el Tíbet, no solo por su impacto ambiental y geológico, sino también por las consecuencias que podría tener en la propia rotación de la Tierra.
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China vuelve a desafiar los límites de la ingeniería y la naturaleza. Tras construir la presa de las Tres Gargantas, capaz de alterar mínimamente el giro terrestre, el país se embarca en una nueva obra hidroeléctrica de dimensiones nunca vistas. La promesa de energía limpia choca con advertencias sobre riesgos sísmicos, hídricos y planetarios.

Una obra que desafía los límites conocidos

China se atreve con una presa colosal que podría eclipsar a las Tres Gargantas… y traer nuevos riesgos al planeta
© Pexels – iStock.

La presa de las Tres Gargantas ya había dejado su huella en la historia, y no solo por sus cifras récord. Según datos de la NASA, su capacidad de retener 40.000 millones de metros cúbicos de agua ralentizó el giro de la Tierra en 0,06 microsegundos por día y desplazó el eje del planeta dos centímetros. Pese a ello, China parece decidida a multiplicar la apuesta con un nuevo complejo de cinco presas en cascada, capaz de generar 300.000 millones de kWh anuales, casi el triple de la instalación anterior.

El precio de la energía infinita

China se atreve con una presa colosal que podría eclipsar a las Tres Gargantas… y traer nuevos riesgos al planeta
© Pexels – iStock.

El proyecto, estimado en 167.000 millones de dólares y con finalización prevista para 2030, apunta a acelerar la transición energética del país hacia fuentes renovables. Pero mientras Pekín lo presenta como un símbolo de innovación y liderazgo tecnológico, las comunidades cercanas en Bangladesh, India y el Tíbet temen un futuro incierto. Se habla de posibles movimientos sísmicos, cambios en la dinámica del río y un impacto ambiental difícil de revertir.

¿Un riesgo global?

Aunque los expertos señalan que los efectos en la rotación de la Tierra serían mínimos, la acumulación de masas de agua de tal magnitud vuelve a poner el debate sobre la mesa. ¿Podrían estas megaconstrucciones alterar de nuevo el eje terrestre? No hay certezas, pero sí una preocupación creciente por los daños colaterales de un proyecto que busca ser el más grande de la historia.

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