El suelo que sostiene algunas de las ciudades más grandes del planeta está descendiendo lentamente, y un nuevo estudio científico acaba de revelar la magnitud del problema.
Investigadores liderados por la Universidad de Pekín analizaron los movimientos del terreno en 465 ciudades distribuidas en 107 países y descubrieron que numerosas zonas urbanas experimentan hundimientos capaces de comprometer edificios, carreteras y sistemas de drenaje.
La investigación, publicada el 12 de octubre de 2026 en la revista Nature Cities, utilizó observaciones satelitales obtenidas entre 2014 y 2023 para identificar las regiones más afectadas.
Las ciudades que más se están hundiendo en el mundo
Los resultados muestran que el sudeste asiático, Asia occidental y central, y América del Norte concentran algunos de los problemas más graves.
Medan, en Indonesia, presenta una tasa mediana de hundimiento cercana a 33 milímetros anuales, mientras que Bandung, también en Indonesia, registra aproximadamente 22 milímetros por año. En México, Torreón experimenta un descenso cercano a 17 milímetros anuales.
Sin embargo, uno de los datos más llamativos corresponde a Ciudad de México, donde determinadas zonas alcanzan hundimientos de aproximadamente 217 milímetros por año, equivalentes a casi 22 centímetros.
Es importante distinguir entre estos valores extremos y los promedios urbanos: en Ciudad de México, la tasa mediana registrada es de aproximadamente ocho milímetros anuales.
Por qué el suelo de las ciudades está desapareciendo lentamente
Este fenómeno se conoce como subsidencia y consiste en el descenso progresivo de la superficie terrestre.
Una de sus principales causas es la extracción excesiva de agua subterránea. Cuando los acuíferos pierden agua, determinados sedimentos pueden compactarse y provocar que el terreno descienda. También intervienen factores como la urbanización, las características geológicas y algunas actividades industriales.
Las consecuencias pueden ser importantes: grietas en edificios, deformación de carreteras, daños en tuberías y problemas en los sistemas de alcantarillado.
En las ciudades costeras, el hundimiento agrava además la amenaza del aumento del nivel del mar, porque reduce la altura del terreno respecto al agua.
Los satélites descubren qué ciudades permanecen más estables
Para realizar las mediciones, los investigadores utilizaron imágenes de radar de la misión Copernicus Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea. Esta tecnología permite detectar pequeños movimientos del terreno mediante la comparación de observaciones realizadas a lo largo del tiempo.
El estudio encontró que ciudades como Londres, Nueva York, Boston, Tokio, Seúl, Sídney y Montevideo presentan movimientos relativamente pequeños en las mediciones analizadas.
Sin embargo, también identificó regiones donde el hundimiento está acelerándose y otras donde comienza a desacelerarse, especialmente en distintas zonas de Asia.
¿Se puede detener el hundimiento de las ciudades?
Los investigadores consideran que una de las medidas más importantes consiste en gestionar de manera sostenible la extracción de aguas subterráneas. Reducir la sobreexplotación de acuíferos, mejorar el monitoreo del terreno y adaptar las infraestructuras puede ayudar a disminuir los riesgos.
No obstante, parte de la compactación del suelo puede ser irreversible, incluso cuando se recuperan los niveles de agua.
El estudio demuestra que el hundimiento urbano no es un problema exclusivo de unas pocas ciudades. Se trata de un fenómeno global cuyos efectos podrían agravarse si no se incorporan estas mediciones a la planificación urbana.
La información satelital ofrece ahora una herramienta para identificar las zonas más vulnerables y anticipar daños antes de que se conviertan en emergencias.