El 3 de febrero de 1966 el Luna 9 de la Unión Soviética se convirtió en el primer objeto fabricado por los humanos que tocó la superficie de la luna y envió una foto a la Tierra. Desde entonces, la nave espacial estuvo desaparecida pero un equipo de astrónomos cree estar cerca de encontrar los restos de la sonda lunar perdida.
Un equipo encabezado por Lewis Pinault del University College London diseñó un algoritmo de aprendizaje automático que revisa cientos de imágenes de la superficie de la luna captadas por el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) de la NASA. El programa se llama You-Only-Look-Once-Extraterrestrial Artifact (YOLO-ETA) escaneó la polvorienta superficie lunar buscando al Luna 9, y el equipo ha detectado varias ubicaciones posibles. El Luna 9 faltante podría estar en cualquiera de esos lugares, y ahora los investigadores tienen que volver a mirar para tratar de encontrarlo.
Sus hallazgos se detallan en un trabajo nuevo que se publicó en npj Space Exploration.
Tocar el suelo
EE.UU. tal vez haya sido el primer país en poner astronautas en la luna en 1969, pero la Unión Soviética logró tocar el suelo lunar tres años antes, con su Luna 9.

La sonda lunar efectuó el primer alunizaje, en lo que fue la primera vez que algo humano tocaba un objeto celeste, y lo hizo en la región del Oceanus Procellarum de la luna. A diferencia de los alunizadores modernos que se construyen hoy, el Luna 9 desplegaba una cápsula esférica de alunizaje con estructuras inflables para absorber el impacto, y con el encendido de un motor de freno. La sonda rebotó algunas veces sobre la superficie lunar antes de detenerse utilizando cuatro paneles en forma de pétalo.
El Luna 9 entonces envió las primeras imágenes que se tomaban de la superficie lunar, y funcionó durante tres días, hasta que se agotaron sus baterías. Pero desde su caótico alunizaje, ha sido un misterio cuál fue la ubicación final de la nave en la luna.
Llega YOLO
En 2009 el Orbitador d ela NASA empezó a enviar imágenes de la superficie de la luna. Los científicos esperaban que el orbitador brindara información sobre la ubicación del Luna 9. Pero debido a los cálculos desactualizados y a que la sonda probablemente terminó a kilómetros del sitio donde debía alunizar, nunca pudieron encontrarla.
Con técnicas modernas el equipo que llevó a cabo este nuevo trabajo desarrolló un algoritmo capaz de identificar características en la superficie que han sido causadas por naves espaciales. Son marcas que anteriormente eran difíciles de discernir. El equipo puso a prueba su programa YOLO-ETA en otros sitios de alunizaje, incluyendo el de la sonda Luna 16 de la Unión Soviética, y encontraron que el programa rendía con gran precisión.
Y entonces llegó el momento de su gran misión: escanear el área de unos 5 x 5 kilómetros en la superficie lunar donde los soviéticos inicialmente habían planeado que alunizara el Luna 9. Los investigadores acortaron la lista de posibles ubicaciones en las que puede haber pasado estos 60 años el Luna 9, y en cada una hay algún nivel de perturbación artificial del suelo.
Son áreas que bien vale la pena volver a analizar, dijeron, y es probable que pronto puedan tener la ubicación precisa del Luna 9. En marzo de 2026 se lanza la misión Chandrayaan-2 de India, y la nave espacial sobrevolará las mismas regiones de la superficie lunar que identificó YOLO-ETA. Tal vez entonces la misión Chandrayaan-2 finalmente pueda resolver el misterio de dónde descansa para siempre el Luna 9.