En base al creciente número de especies en peligro de extinción en la Tierra, un grupo de científicos cree que la respuesta reside en construir un gran congelador para el ADN de animales en la Luna. La propuesta proviene de un equipo que incluye a Mary Hagedorn, investigadora del Instituto de Biología de la Conservación y el Zoológico Nacional del Smithsonian.
Hagedorn ha trabajado anteriormente en esfuerzos exitosos para preservar especies de coral amenazadas mediante la criopreservación. Ahora, quiere usar la tecnología para algo más ambicioso: construir un Arca de Noé lunar que eventualmente podría usarse para repoblar especies perdidas en la Tierra o en otro planeta a través de la clonación.
La Luna tiene más sentido, dicen los investigadores, debido a su lejanía de los desastres provocados por el hombre y sus temperaturas naturalmente bajas, que facilitan la congelación.
“Un biorepositorio de este tipo salvaguardaría la biodiversidad y actuaría como un seguro contra su pérdida debido a desastres naturales, cambio climático, sobrepoblación, agotamiento de recursos, guerras, amenazas socioeconómicas y otras causas en la Tierra”, escribieron.
El plan prevé un banco de piel y tejido animal criogénicamente congelado que se construiría con el tiempo, eventualmente expandiéndose para incluir plantas. Se necesitaría una amplia gama de muestras de fauna y flora, cada una de las cuales desempeñaría un papel en la construcción de “ecosistemas sostenibles y amigables para los humanos durante el vuelo espacial, en otro planeta o de regreso en la Tierra”, explicaron los investigadores.
Desafíos y Costos del Proyecto
Reconocen que habría muchos desafíos para completar un proyecto tan ambicioso, incluyendo la construcción de empaques para proteger el ADN de la radiación, encontrar transporte confiable a porciones particularmente hostiles de la Luna y el efecto incierto de la exposición prolongada a la microgravedad en las muestras.
Crear el congelador lunar sería un “programa de décadas”, según el equipo, que requeriría enormes cantidades de cooperación entre naciones.
Otro obstáculo es el costo. El grupo no puso un precio exacto al proyecto de almacenamiento criogénico lunar, pero señaló que, en una escala del uno al cinco, donde uno es el más barato y cinco el más caro, construir una instalación en la Tierra sería un uno y hacerlo en la Luna sería un cinco. Por otro lado, el costo de mantener un repositorio en la Tierra es un cinco, mientras que en la Luna es un dos.
Comparación con Propuestas Anteriores
No es la primera vez que los científicos miran a la Luna para salvar especies en peligro de extinción en la Tierra. En 2021, un equipo de la Universidad de Arizona propuso construir un “Arca” de preservación para conservar semillas, huevos, esperma y ADN. Pero mientras que ese documento proponía una instalación que requería energía solar para funcionar, la nueva propuesta tiene un diseño más a prueba de fallos que aprovecharía las temperaturas frías de la Luna para reducir las necesidades y costos de mantenimiento. Una porción del polo sur lunar tiene una temperatura estable que nunca sube por encima de -196 grados Celsius (-320 grados Fahrenheit), lo que facilitaría la preservación criogénica de los materiales.
Si todo esto suena un poco descabellado, tenga en cuenta que actualmente hay más de 1,3 millones de muestras en el ‘Doomsday Vault’ noruego como un seguro contra calamidades tanto naturales como artificiales. Dado el estado de las cosas en la Tierra, una bóveda lunar podría ser la idea más inteligente hasta ahora.