Pero esta fue tan solo la más reciente pandemia. A lo largo de la historia hubo millones de muertos registrados, pero se sospecha que las cifras totales tienen que haber sido mayores debido a factores como el desconocimiento, la lentitud en las comunicaciones y la falta de recursos en muchas zonas del planeta.
Principales pandemias a lo largo de la historia
1. La Peste Negra (1347-1351): 75 – 200 millones de muertes

La peste negra se considera la epidemia más devastadora de la historia de la humanidad. En el siglo XIV el brote repentino de peste negra afectó, según estiman modelos de predicción actuales, entre 75 y 200 millones de personas, que representa entre un 30 y un 60% de la población de Europa.
Según datos actuales la epidemia de peste negra tuvo su epicentro en Asia y se extendió por las rutas comerciales hacia Europa. Tuvo su pico máximo entre 1347 y 1353. Durante siglos se culpó a las ratas por propagar la enfermedad pero en 2018 un trabajo de investigación sugirió que fueron en cambio las pulgas y los piojos de las personas. La fiebre, la tos, las manchas en la piel y síntomas como la gangrena – que dio nombre a la epidemia – se extendieron por el norte de África, Asia, Oriente Medio y Europa con una tasa de mortalidad muy alta.
Sus consecuencias en lo económico, político y social fueron abrumadoras, sobre todo cuando la opinión pública comenzó a culpar a los judíos rumoreando que envenenaban los canales de agua potable.
La medicina en esos tiempos no estaba preparada para investigar la causa de la enfermedad, por lo que no hubo consenso entre los historiadores, médicos y biólogos sobre la raíz de la plaga: ¿fue una variante de la peste bubónica? ¿u otra enfermedad distinta? A lo largo de los años posteriores, la mayoría de variedades de Yersinia pestis se han encontrado en China, lo que podría indicar que la epidemia se originó en aquella región.
2. Viruela (1520): 56 millones de muertes
La viruela fue una pandemia devastadora cuya tasa de mortalidad llegó al 30%, especialmente entre niños y bebés. Se desconoce su origen, pero hay evidencias de su existencia en la antigüedad, ya que se han hallado restos en momias egipcias del siglo III a. C.
A lo largo de la historia, la enfermedad se propagó en brotes periódicos y se expandió de forma masiva cuando los conquistadores llegaron al nuevo mundo. Se calcula que unas 400 000 personas morían cada año en la Europa del siglo XVIII en tanto que la tercera parte de los sobrevivientes sufría ceguera o quedaban con heridas graves en el rostro.

La OMS declaró su erradicación en 1980, tras diversos esfuerzos por globalizar las campañas de vacunación. Se estima que la viruela mató hasta 300 millones de personas solo en el siglo XX y hasta 500 millones en sus últimos 100 años de existencia.
Antes de que apareciera la vacuna, en China se practicaba la inoculación para prevenir la enfermedad al menos desde el siglo X d. C. Siglos más tarde, la británica Mary Montagu observó cómo los circasianos – etnia del Cáucaso – que se pinchaban con agujas impregnadas en pus de viruela nunca contraían la enfermedad. Eso significó uno de los mayores aportes sobre la patología en Occidente. 90 año después el científico Edward Jenner desarrolló la vacuna. Gracias a las campañas de vacunación el virus quedó erradicado, excepto por las reservas en estado criogénico que todavía quedan en dos laboratorios de Rusia y Estados Unidos. A pesar de que algunos grupos de expertos han solicitado su eliminación para evitar incidentes, no se llevó a cabo por falta de información sobre el virus.
3. La Gripe Española (1918-1919): 40-50 millones de muertes
La pandemia de Gripe Española no se inició en España. Los primeros casos parecen haber surgido en EE.UU. en 1918. La enfermedad mató a más de 40 millones de personas en todo el mundo.
Se le llamó Gripe Española porque España fue el país que informó sobre la epidemia, mientras que las naciones involucradas en la guerra mundial eliminaron toda información para no desmoralizar a los soldados. Por tanto, los medios de comunicación españoles fueron los primeros en informar sobre la enfermedad.
“Ahora se sabe que fue causado por un brote de influenza virus A, del subtipo H1N1”, afirma el diario de información sanitaria la Gaceta Médica. “A diferencia de otros virus que afectan básicamente a niños y ancianos, muchas de sus víctimas fueron jóvenes y adultos saludables entre 20 y 40 años, una franja de edad que probablemente no estuvo expuesta al virus durante su niñez y no contaba con inmunidad natural”.
4. Plaga de Justiniano (541-542): 25-50 millones de muertes
Hay evidencias que sugieren que la llamada Plaga de Justiniano se ubica en el cuarto puesto entre las más devastadoras, y provocó la muerte de entre 25 y 50 millones de personas. Causó la muerte de entre el 13 y el 26% de la población.
Su origen aparentemente fueron las ratas que viajaban cientos de kilómetros en los barcos mercantes del imperio bizantino, que navegaban hacia los distintos rincones de Eurasia entre el año 541 y 549. La plaga persistió alrededor de los puertos del Mediterráneo hasta aproximadamente el año 750.
Su causa más aceptada se halla en la bacteria Yersinia pestis, como en el caso posterior de la Peste Negra, aunque de una cepa diferente. Su nombre es en referencia al emperador romano Justiniano I que gobernaba en ese entonces el Imperio bizantino.
5. VIH/SIDA (1981-actualidad): 25-35 millones de muertes
El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) apareció en 1976 y ha matado a 32 millones de personas, según la OMS. Hoy aún hay entre 31 y 35 millones conviviendo con la enfermedad, sobre todo en África.
El virus infecta las células del sistema inmunitario, afectando la capacidad del organismo para combatir enfermedades. En las etapas más avanzadas sobreviene el síndrome de la inmunodeficiencia adquirida o SIDA.
“El VIH/sida sigue siendo uno de los problemas de salud pública más graves del mundo, especialmente en los países de ingresos bajos o medios”, afirma la Organización Mundial de la Salud, y continúa: “A mediados de 2017, 20.9 millones de personas estaban recibiendo terapia antirretrovírica en todo el mundo. Sin embargo, solo el 53% de los 36.7 millones de personas que vivían con el VIH estaba recibiendo el tratamiento en 2016 a nivel mundial”.
Hoy, que tantas personas confían en la IA para encontrar respuestas, a la pregunta de cómo evitar una pandemia tanto la inteligencia natural humana como la artificial contestan lo mismo: higiene (lavado de manos, limpieza de superficies), evitar lugares con poca ventilación o abarrotados y cerrados, seguir los planes de vacunación para las enfermedades prevenibles, implementar sistemas de monitoreo y rápida respuesta, e informar a la población sobre las medidas de prevención.