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Como cabras: así nació la película animada producida por Stephen Curry

Con motivo del estreno de Como cabras (GOAT), tuvimos la oportunidad de visitar los nuevos estudios de Sony Pictures Animation en Los Ángeles para conocer de primera mano el proceso creativo de una de las películas de animación más personales y ambiciosas del estudio. Aunque a simple vista parece una historia deportiva protagonizada por animales, sus responsables insisten en que va mucho más allá del baloncesto.
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“Solo llevamos siete años y medio trabajando en esta película”, confesaba el director Tyree Dillihay antes de la proyección, visiblemente emocionado. “Y queríamos agradecer a todos los productores que han hecho posible este proyecto, incluido un tipo que igual os suena: Stephen Curry”.

Un sueño imposible en un mundo de gigantes

La premisa de Como cabras parte de una idea tan sencilla como poderosa: una pequeña cabra llamada Will sueña con convertirse en el primer animal pequeño en jugar en una liga dominada por criaturas mucho más grandes, un deporte ficticio conocido como “rugebol”. Desde ese punto de partida, la película construye un relato sobre identidad, perseverancia y la necesidad de creer en uno mismo cuando todo juega en tu contra.

“Puede parecer una película sobre baloncesto, y lo es”, explicaba el codirector Adam Rosette, “pero en realidad habla de alcanzar tus sueños y superar tus propias circunstancias. Es una historia con la que todos conectamos, incluido Stephen Curry”.

Stephen Curry, productor, actor… e inspiración

La implicación de Stephen Curry en Como cabras va mucho más allá del crédito como productor. El jugador de los Golden State Warriors también pone voz a uno de los personajes principales, la jirafa Lenny, miembro del equipo de Los Pinchos. Pero, sobre todo, su trayectoria personal fue clave para dar forma al protagonista.

“La historia de Stephen Curry inspiró directamente al personaje de Will”, confirmaba la artista de storyboards Keely Propp. “Demuestra que no tienes que ser el más alto ni el más fuerte para jugar con los grandes”.

Jugadas reales diseñadas por estrellas de la NBA

Para lograr que el deporte que vemos en pantalla resultara creíble, el equipo contó con la colaboración directa de Curry y de otra leyenda de la NBA, André Iguodala. Ambos participaron en el diseño de las jugadas, trasladando movimientos reales del baloncesto profesional al universo animal de la película.

“Queríamos autenticidad”, explicaba el director de fotografía John Clark. “Stephen y André movían figuras sobre un tablero, y de ahí nacieron muchas de las secuencias que luego animamos”.

Un proceso creativo en constante evolución

El departamento editorial, liderado por Clare Knight, estuvo involucrado desde el inicio hasta el final del proyecto. “La historia cambia constantemente a medida que encajan todas las piezas”, explicaba. “De hecho, acabamos de revisar el corte final que se verá en la premiere”.

Esa evolución constante permitió ajustar el tono emocional de la película, equilibrando el espectáculo deportivo con momentos íntimos y reflexivos.

Vestuario, identidad y carácter a través de la animación

La diseñadora de vestuario Dominique Dawson encontró en Como cabras una libertad creativa absoluta. “La animación no tiene límites”, señalaba. Para Will, el protagonista, diseñó ropa que lo hiciera parecer más grande de lo que es, reflejando su inseguridad y su obsesión por el deporte. En cambio, para la estrella Jett, una leoparda imponente, buscó resaltar fuerza, confianza y carisma.

Realismo estilizado para conectar con el público

El objetivo visual del filme, según el director de producción Jang Lee, fue alcanzar lo que llaman “realismo estilizado”: mundos y personajes exagerados, pero emocionalmente creíbles. “Queríamos que la audiencia disfrutara tanto de los personajes como de los entornos”, explicó.

Un mensaje universal para nuevas generaciones

En palabras de la productora Michelle Raimo-Kouyate, Como cabras busca lanzar un mensaje claro a los más jóvenes: “Queremos animar a los niños a perseguir sus sueños. Ser pequeño, raro o diferente no significa que no vayas a encontrar tu camino”.

Así, Como cabras se presenta como una película deportiva, sí, pero también como un relato profundamente humano sobre creer en uno mismo. Una historia inspirada en la vida de Stephen Curry que recuerda que, a veces, los más pequeños son los que llegan más lejos.

Fuente: SensaCine.

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