El fenómeno de La Niña, caracterizado por temperaturas superficiales del mar más frías de lo habitual en el Pacífico tropical, influye directamente en los patrones climáticos globales. Aunque en esta ocasión se espera que sea de baja intensidad, sus efectos podrían ser significativos en diferentes zonas de América Latina.
Qué es el fenómeno de La Niña

La Niña es la fase opuesta a El Niño, y ambos forman parte del ciclo climático conocido como El Niño/Oscilación del Sur (ENOS). Durante La Niña, los vientos alisios se intensifican, lo que provoca un enfriamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial. Según la NOAA, este evento climático ya está presente y podría extenderse hasta abril de 2025.
Efectos en América Latina

El impacto de La Niña varía considerablemente entre regiones. El científico Muhammad Azhar Ehsan, del Centro de Investigación de Sistemas Climáticos de la Universidad de Columbia, destaca los posibles efectos:
- Regiones con lluvias por encima de lo normal: Partes del norte de América Latina, América Central y el Caribe podrían experimentar lluvias intensas.
- Zonas con menos precipitaciones: Países como Perú, el norte de Chile, Uruguay y algunas regiones de Brasil enfrentarán condiciones más secas, incrementando el riesgo de sequías.
- México: Mientras el norte podría registrar menor cantidad de lluvias, el sur tendría precipitaciones superiores al promedio.
Estos cambios no solo alteran los ecosistemas, sino que también afectan la agricultura, los recursos hídricos y la biodiversidad.
Diferencias entre La Niña y El Niño
El Niño y La Niña representan extremos opuestos del ciclo ENOS. Durante El Niño, las temperaturas del Pacífico oriental aumentan, debilitando los vientos alisios. En cambio, La Niña intensifica estos vientos, provocando un enfriamiento de las aguas. Las temperaturas en el Pacífico ecuatorial pueden descender hasta 2,1 grados por debajo de lo normal, impactando significativamente el clima global.
Importancia del monitoreo climático

Los sistemas de monitoreo de fenómenos como La Niña son esenciales para prever y mitigar sus impactos. Agencias como la NOAA y el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina recopilan datos que permiten a los gobiernos y comunidades tomar decisiones informadas.
El Niño y los récords de temperatura
El fenómeno de El Niño 2023-24, que alcanzó su punto máximo a finales de 2023, marcó uno de los episodios más intensos registrados. Sin embargo, incluso en su ausencia, el cambio climático ha intensificado los eventos climáticos extremos, como lluvias e inundaciones récord. Según Celeste Saulo, de la Organización Meteorológica Mundial, los gases de efecto invernadero seguirán siendo un factor determinante en el calentamiento global, independientemente de las fluctuaciones climáticas temporales.

El futuro cercano para América Latina estará marcado por desafíos climáticos, que dependerán no solo de fenómenos como La Niña, sino también de cómo enfrentemos el cambio climático a largo plazo.