De una competencia amigable a un caos cripto
El concurso «Perro Alcalde Honorario de Nueva York 2024» fue pensado como una actividad local para elegir al canino más adorable, pero terminó siendo víctima de una extraña intervención por parte de la comunidad cripto. El evento, que permitía a los usuarios votar por sus perros favoritos, fue manipulado cuando criptoinversores promovieron a Bertram, un Pomerania, para incrementar el valor de un memecoin inspirado en él.
Según Olivia Caputo, dueña de otro participante llamado Enzo, la situación se salió de control en la segunda ronda, cuando los votos de Bertram pasaron de 1,000 a más de 4,000 en un corto periodo. En Telegram, se descubrieron mensajes que incitaban a votar masivamente por el Pomerania, con la intención de «aumentar el precio» del token asociado.
Caputo decidió retirar a su perro del concurso al notar que los votos estaban manipulados. «No quiero estar vinculada a un esquema de pump and dump», declaró. La situación no solo arruinó la experiencia para muchos dueños, sino que también eliminó el propósito inicial del concurso: promover la adopción de perros.
Manipulación de votos y controversia
Stephen Calabria, fundador del concurso, confirmó irregularidades en la votación. «Había picos inusuales, como bloques de 2,000 votos de golpe. Pasó de estar muy reñido a que Bertram ganara con el 96% de los votos», comentó. Ante la polémica, Bertram se retiró del concurso, y el título fue otorgado a Simon, un perro de raza pastor ganadero.
Calabria expresó su frustración, lamentando que un evento creado con buenas intenciones fuera afectado de esta manera. «Si nunca vuelvo a escuchar la palabra ‘cripto’, será una bendición», dijo al New York Times.
El impacto de la industria cripto
Más allá del concurso, la creciente influencia de la industria cripto en Estados Unidos sigue siendo motivo de debate. Con posibles cambios regulatorios bajo el gobierno entrante, se espera que esta industria gane aún más terreno. El reciente anuncio de la renuncia de Gary Gensler, jefe de la SEC, marca un punto de inflexión. Durante su gestión, Gensler intentó regular un sector lleno de excesos y estafas, lo que le valió críticas por parte de los defensores de las criptomonedas.
Este incidente no solo evidencia los peligros de la manipulación en eventos locales, sino que también es un reflejo del poder de la industria cripto para intervenir en contextos inesperados. Si bien Calabria esperaba que el concurso fuera un espacio de buena fe, parece que la palabra «cripto» seguirá resonando en nuestras vidas, incluso en los rincones más insospechados.