Ocurri√≥ en el 2010. Comenzando con un tel√©fono viejo¬†que le hab√≠a dado un amigo, Steven Ortiz, de Glendora, California, y de tan solo 17 a√Īos, us√≥ la web de anuncios Craigslist para intercambiar 14 veces en dos a√Īos y finalmente terminar con un Porsche Boxster. As√≠ fue como lo hizo.

Aunque la historia de Ortiz no fue el primer ‚Äúintercambio‚ÄĚ con letras may√ļsculas de Craigslist, s√≠ fue la primera vez que vimos que no inclu√≠a ninguna ayuda externa. Quiz√°s recuerdes a Kyle MacDonald, quien cre√≥ una p√°gina para documentar su intento de cambiar un clip rojo por una casa. Funcion√≥. Pero MacDonald tambi√©n ten√≠a una base de fans y publicidad incorporadas desde su web.

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Ortiz, un estudiante de secundaria de 17 a√Īos, no ten√≠a tal ayuda. En cambio, pas√≥ la mayor parte de dos a√Īos vinculado a su iPhone, hojeando Craigslist y seleccionando cuidadosamente los intercambios de los que sab√≠a que pod√≠a beneficiarse.

Comenzando con un viejo tel√©fono que un amigo le dio gratis, Steven us√≥ la secci√≥n de ‚Äútrueque‚ÄĚ de Craigslist para pasar a un tel√©fono mejor. Luego cambi√≥ el tel√©fono por un iPod Touch, el iPod Touch por una dirtbike, que se intercambi√≥ varias veces por otras mejores, y luego lleg√≥ un MacBook Pro, que abri√≥ la puerta a los veh√≠culos.

Image: Porsche Boxter (Wikimedia Commons)

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El MacBook Pro se cambi√≥ por un Toyota 4Runner, que luego se cambi√≥ por un carrito de golf personalizado. Ten en cuenta que Steven solo ten√≠a 15 a√Īos en ese momento, as√≠ que incluso si hubiera mantenido ese 4Runner, no podr√≠a conducirlo a ninguna parte.

Luego, el carrito de golf se cambió por una motocicleta mucho más cara, la bici de tierra se cambió por una bicicleta de calle, y luego Steven la cambió por una serie de coches algo aburridos, terminando con un Ford Bronco de 1975.

Si hubiéramos sido Steven, probablemente nos hubiéramos detenido allí, ya que no hay nada mejor que un viejo Ford Bronco. Sin embargo, en el momento en que adquirió el Bronco estaba en edad de conducir. Después de disfrutarlo por un tiempo, decidió ir a por un Porsche.

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En realidad, fue un intercambio, uno por el que realmente no podemos culparlo: todos necesitan tener un Porsche al menos una vez en su vida. El Bronco probablemente valía más que el precio de venta de 9000 dólares en el Boxster 2000, pero probablemente se convirtió en el rey en los pasillos de su escuela secundaria.

¬ŅEl n√ļmero total de transacciones comerciales entre el tel√©fono antiguo y el Porsche Boxster? Catorce.

Por cierto, la realidad no fue tan perfecta y los costes de mantenimiento por ser el due√Īo de un flamante Boxter le hicieron muy dif√≠cil vivir con el lujoso coche.