La más reciente misión de Rocket Lab, llamada Curveball, se ganó su título de bola curva, porque la compañía lanzó una carga misteriosa en su vehículo suborbital, y por algún motivo acabó en la órbita. ¿Fue un accidente? ¿Fue intencional?
El 11 de junio el vehículo HASTE de Rocket Lab despegó de las Instalaciones de Vuelo Wallops de la NASA en Virginia, en una misión del gobierno. HASTE es el Hypersonic Accelerator Suborbital Test Electron, versión modificada del cohete Electron de la compañía diseñado para volar a velocidades hipersónicas de cinco veces la velocidad del sonido. Además, el HASTE es un vehículo de lanzamiento suborbital que ya ha volado siete veces sin alcanzar la baja órbita terrestre.
Pero unos días después del lanzamiento la Fuerza Espacial de EE.UU. detectó al cohete en la órbita. No se sabe bien cómo fue que terminó allí el HASTE, o qué fue lo que pasó con su carga.
Misiones secretas
Antes de su debut el 17 de junio de 2023, Rocket Lab publicó poca información sobre su vehículo HASTE. El cohete suborbital sirve como plataforma de prueba comercial del Departamento de Defensa de EE.UU. y de otros desarrolladores de la tecnología hipersónica.
El cohete brinda “oportunidades confiables de vuelos de prueba en alta cadencia, necesarias para el avance del desarrollo de la tecnología de sistemas hipersónicos y suborbitales”, según Rocket Lab. Antes del lanzamiento del jueves en la misión más reciente del HASTE, también por contrato del Departamento de Defensa, el cohete debía enviar una aeronave con motor de combustión supersónica, scramjet, desarrollada por la firma australiana de ingeniería aeroespacial Hypersonix.
Para la misión Curveball, Rocket Lab no informó cuál era la carga de la misión. Simplemente aparece como misión del gobierno, y poco se sabe sobre el lanzamiento, aunque eso no es muy inusual en este tipo de lanzamientos.
Lo que sí es inusual es que un cohete suborbital acabe en la baja órbita terrestre. Gizmodo se puso en contacto con Rocket Lab para obtener más información, pero al momento de esta publicación no ha respondido todavía.
Una trayectoria inesperada
Tras este último lanzamiento los parámetros orbitales de la misión Curveball del HASTE indicaban que las etapas del cohete se seguirían en una órbita de 200 kilómetros con una inclinación de 40 grados, según el astrónomo Jonathan McDowell.
Sin embargo, no hay datos orbitales relacionados con la carga del cohete. “¿Significa eso que la misión Curveball llegó a la órbita y luego la carga se desorbitó en la primera órbita? Escribió McDowell en X. Sugiere que hay otra posibilidad: que la carga haya completado casi toda una órbita y se recuperara sobre el oeste de EE.UU. Podría haber terminado en el Campo de Pruebas y Entrenamiento de Utah, un área ubicada en el oeste del Desierto de Utah.
No se sabe si Rocket Lab envió su cohete suborbital intencionalmente para que llegara a la baja órbita terrestre, o si su trayectoria orbital fue un error inesperado. Como la compañía sigue avanzando en sus capacidades de vehículos hipersónicos, esperamos enterarnos más sobre el HASTE y sus misiones.