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Ciencia

Con un estudio de ADN logran identificar a 4 marineros de la malograda expedición Franklin

Casi 180 años después del fallido viaje los arqueólogos finalmente pueden avanzar y ponerles nombres a los cuerpos
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

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Hace casi 180 años una expedición británica al Ártico tuvo un final fatal, y recién ahora las investigaciones científicas pudieron identificar a los hombres de mar que murieron allí. Gracias a que sus parientes lejanos brindaron su ADN, los investigadores identificaron a cuatro marineros más de esa misión que fracasó.

Han logrado identificar a cuatro miembros más de la expedición de 1845, incluyendo a un enigmático marinero cuya identidad causó confusión en la ciencia durante más de un siglo. Tres de los marineros prestaban servicio a bordo del HMS Erebus, uno de los dos navíos de la expedición. El cuarto – Harry Peglar, capitán de cabecera – prestaba servicios a bordo del HMS Terror. El equipo que incluye al antropólogo Douglas Stenton de la Universidad Waterloo de Canadá publicó sus resultados en dos trabajos, en el Journal of Archaeological Science: Reports y el Polar Record.

Misión fallida

Bajo el mando de Sir John Franklin, 134 oficiales y tripulantes embarcados en dos navíos – el HMS Erebus y el HMS Terror – zarparon hacia el Ártico el 19 de mayo de 1845, según Parks Canada.  El objetivo de la misión era poder trazar mapas de secciones jamás navegadas en el pasaje noroccidental cerca del Ártico. En la primera etapa de la travesía cinco tripulantes dejaron la expedición, presumiblemente debido a problemas de salud o de disciplina.

Luego el viaje se vino abajo, hablando en sentido figurado. Porque en septiembre de 1846 los barcos quedaron varados en el hielo ante la isla King William. Franklin murió en 1847 y para 1848 los 105 tripulantes restantes decidieron abandonar las naves y caminar por el hielo hacia tierra firme, en Canadá. Ninguno sobrevivió.

“Tiene que haber sido horrible”, le dijo Stenton a Scientific American. “Con temperaturas de tal vez -30°C, y tras tres años en el Ártico, su salud tiene que haberse deteriorado mucho.”

Encontrar el naufragio

Años después, Jane – esposa de Franklin – y un grupo de funcionarios británicos, desplegaron misiones de búsqueda entre 1848 y 1854. Pero recién en 2014 y 2016 se descubrieron los naufragios del Erebus y el Terror respectivamente, gracias al avance de la tecnología y al testimonio de los Inuit que tenían conocimiento del mal final de la expedición Franklin. En 2019 Parks Canada publicó filmaciones del interior de los malogrados navíos.

Sin embargo, las misiones de búsqueda y arqueología han estado hallando restos de tripulantes ya desde 1859. Con los años los científicos han recuperado restos esqueléticos de cientos, presumiblemente de los tripulantes perdidos. Solo con los avances tecnológicos más recientes se ha podido investigar en mayor detalle, como indican los trabajos publicados.

Stenton y sus colegas han estado a la delantera de los estudios basados en ADN. En 2021 el equipo identificó a John Gregory, ingeniero a bordo del Erebus. En análisis subsiguientes se compararon restos con muestras de ADN de parientes vivos, y se llegó a la conclusión de que el capitán Fitzjames – el hombre que escribió el informe en el que se declaraba la muerte de Franklin – se había convertido en comida para sus tripulantes.

Cuatro nombres más

Los marineros del Erebus que se identificaron recientemente murieron en la Bahía Erebus: William Orren, marino experto; David Young, grumete; y John Bridgens, comisario de suboficiales. El cuarto es Harry Peglar, “único marinero del HMS Terror que se pudo identificar definitivamente mediante análisis de ADN”, declaró Stenton en el comunicado de la universidad.

“Fue interesante identificar de manera concluyente a este marino porque el cuerpo se halló con lo que son prácticamente los únicos documentos escritos de la expedición que se pudieron encontrar”, añadió Robert Park, coautor de ambos trabajos y antropólogo de la Universidad de Waterloo. La identidad de Peglar había sido objeto de debate entre los estudiosos porque el cuerpo portaba los documentos de Peglar, pero su vestimenta no se condecía con su rango.

Para el análisis el equipo comparó el ADN mitocondrial y de cromosoma Y de las muestras arqueológicas y del ADN de los descendientes. Al hacerlo, descubrieron conexiones inesperadas. Por ejemplo, Rich Preston, periodista que trabaja con la BBC, es pariente de John Bridgens. Lo notable es que Preston  solía trabajar en un programa de la BBC sobre genealogía. Dijo que “fue una enorme sorpresa enterarme de que mi ADN se condecía con el de uno de los marineros de la malograda expedición Franklin… fue muy emocionante descubrir que en mi familia está esa historia tan interesante”.

Más trabajo por delante

Los últimos hallazgos llevan el total de marineros identificados a seis. Sí, son pocos en comparación con las más de 100 muertes relacionadas con la expedición. Por eso, como siempre, el equipo sigue buscando más muestras. Si tú, o alguien que conoces, podría ser descendiente de algún tripulante de la expedición Franklin, estarán encantados de tomar una muestra de tu ADN.

“Para los descendientes que están vivos estos hallazgos son una fuente de detalles que se desconocían sobre las circunstancias y ubicación de la muerte de sus parientes, y de las identidades de algunos de sus compañeros tripulantes, esos que murieron con ellos”, dijo Stenton.

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