Existe algo que se conoce como “enfermedad de la lima”. En un informe reciente los médicos detallan que un hombre tuvo feas ronchas y ampollas en las manos después de exprimir algunas limas. Es que las limas hicieron que su piel se volviera especialmente vulnerable a la dañina radiación ultravioleta del sol.
Los médicos del hombre informaron del caso la semana pasada en el New England Journal of Medicine, como parte de un segmento regular que destaca imágenes de lesiones o enfermedades inusuales. El hombre de 40 años fue a consultar con especialistas en alergia dos días después de que empezara con ardor y ronchas en ambas manos, en especial en los dedos, y también tenía una ampolla en el pulgar izquierdo. Aparentemente los médicos lo diagnosticaron rápido al enterarse de que un día antes de que apareciera su urticaria había exprimido a mano 12 limas, y luego estuvo al aire libre viendo un partido de fútbol. Se trataba del clásico caso de fitofotodermatitis (si no te impresiona mal, podrás ver la foto de sus manos aquí).
Una combinación peligrosa
La fitofotodermatitis tiene dos cosas como disparador: la exposición a sustancias químicas que comúnmente están presentes en plantas y frutos y se llaman furanocurmaninas, seguida de exposición a la radiación ultravioleta A. La piel absorbe las furocurmarinas y queda sensible a la radiación UVA, lo que causa una reacción inflamatoria que mata las células de la piel, pero no afecta al sistema inmunológico. A diferencia de las quemaduras de sol, los síntomas de la fitofotodermatitis pueden aparecer uno o dos días después, aunque por lo general la urticaria no provoca picazón.
Hay frutos como el limón y las limas que suelen ser los culpables de la fitofotodermatitis al punto de que los médicos han dado en llamar a esta enfermedad “la enfermedad de la lima” o “quemazón por Margaritas”. Hay otras plantas que pueden causar esta afección, como los higos, el perejil o el apio. Aunque suene raro, es una afección peligrosa si causa lesiones en la piel que podrían dar lugar a infecciones secundarias.
Lamentablemente no hay solución fácil para la fitofotodermatitis. Solo hay que esperar a que sane naturalmente, y eso puede llevar semanas o meses. Los médicos pueden prescribir tratamientos tópicos para aliviar los síntomas o el riesgo de infección.
A este hombre le indicaron aplicarse crema humectante y un esteroide tópico. Luego tuvo otra ampolla, y la piel se escamó, pero después de varios meses sus manos volvieron a la normalidad. Las cosas podrían haber sido peores porque a veces las cicatrices quedan hiperpigmentadas y tardan años en aclararse. Hay personas que especulan que la fitofotodermatitis puede causar ceguera, pero no parece haber informes que documenten tal complicación.