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Ciencia

Datos demuestran que, 4,4 millones de años atrás, el Sol sobrevivió a una potencial colisión con 2 estrellas masivas

El encuentro dejó tras de sí un rastro, en las nubes de gas y polvo que rodean a nuestro sistema solar
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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A comienzos de la década de 1990 el Telescopio Espacial Hubble detectó algo extraño en las nubes locales que rodean a nuestro sistema solar. De los átomos que había en las nubes de gas y polvo se habían desprendido electrones en cantidades inusuales, proceso que se conoce como ionización. Ahora los investigadores rastrearon esa ionización de la nube interestelar local a un encuentro cercano del Sol con dos estrellas masivas calientes y veloces.

En un nuevo trabajo publicado en The Astrophysical Journal, un grupo de investigadores de la Universidad de Colorado Boulder reveló que dos estrellas pasaron veloces muy cerca de nuestro sol hace 4,4 millones de años, llegando a estar a solo 30 años luz de nuestra estrella central. Y a esa distancia, ambas estrellas habrían sido visibles desde la Tierra.

A su paso, las estrellas emitieron radiación potente que ionizó las nubes locales que rodean al sistema solar. Los hallazgos contribuyen a resolver un antiguo misterio en nuestro rincón del universo y podrían también ofrecer información nueva sobre qué es lo que hace que la Tierra sea habitable.

Inquietantemente cerca

Los investigadores a cargo de este trabajo analizaron las fuerzas que llevaron a la ionización de las nubes interestelares locales, simulando cómo sería el vecindario de la Tierra hace millones de años. Fue una tarea difícil porque el sol y el sistema solar viajaban por la galaxia a 93.000 kilómetros por hora.

“Es como un rompecabezas en el que todas las piezas se mueven”, declaró Michael Shull, astrofísico de CU Boulder y autor principal del nuevo trabajo. “El sol se mueve. Las estrellas se alejan de nosotros a toda velocidad. Las nubes se mueven también”.

El equipo estudió de cerca dos estrellas en particular: Epsilon Canis Majoris, también llamada Adhara, y Beta Canis Majoris o Mirzam. Las dos estrellas están en la constelación del Can Mayor, y son ambas calientes y masivas. Epsilon y Beta Canis Majoris son 13 veces más masivas que el sol, y su temperatura es de unos 22.000 °C, en comparación con los 5.500 °C que tiene aproximadamente nuestro sol.

Hoy las dos estrellas están a unos 400 años luz de la Tierra. Basándose en las simulaciones de su trabajo, los investigadores creen que épsilon y Beta Canis Majoris pasaron velozmente junto al sol a una distancia de entre 30 y 35 años luz. Son unos 281 billones de kilómetros, pero en términos del cosmos es una distancia muy corta. Tanto como para que desde la Tierra se las pudiera ver.

“Si piensas en el pasado, hace 4,4 millones de años, las dos estrellas podrían haber sido cuatro a seis veces más brillantes de lo que hoy lo es Sirio, y serían las más brillantes del cielo”, dijo Shull.

Las conclusiones de este descubrimiento

El trabajo sugiere que este encuentro cercano contribuyó a la ionización de hidrógeno y helio en las nubes que rodean al sistema solar, cambiando el actual entorno interestelar del Sol. Según los investigadores, el solo hecho de estar dentro de estas nubes —un escudo contra la radiación ionizante para todo el sistema solar— podría ser un sutil factor que ayuda a que la Tierra siga siendo habitable en nuestros días.

“El hecho de que el sol esté dentro de este conjunto de nubes que puede actuar como escudo contra esa radiación ionizante podría ser una pieza importante de lo que hace que hoy la Tierra sea habitable”, dijo Shull.

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