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Ciencia

De la invisibilidad a la vida plena. La generación silver reclama respeto y demuestra que hacerse mayor es ganar influencia y autoestima

Aunque solo un 23 % cree que su generación recibe reconocimiento social, los datos muestran otra realidad: el 94 % entiende el bienestar de manera integral y el 74 % continúa aprendiendo y contribuyendo. Esta generación concentra poder adquisitivo, talento y energía, rompiendo con los viejos tópicos de la edad.
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Durante décadas, cumplir años significaba acercarse a la retirada. Hoy, para quienes tienen entre 55 y 75, hacerse mayor no es desaparecer, sino redescubrirse. El estudio BELSILVER, elaborado por la Universidad Nebrija junto con L’Oréal, confirma que la autoestima no se desgasta con la edad: se fortalece.

Una generación que rompe etiquetas

La llamada generación infinita: autoestima, visibilidad y bienestar en quienes rompen con el concepto tradicional de vejez
© Unsplash – Getty.

El informe señala que dos de cada tres integrantes de la llamada generación silver sienten que su autoestima ha mejorado con los años. El 91 % asegura encontrarse bien consigo mismo y la mitad de las mujeres afirma sentirse más valiosa que antes, tras liberarse de los roles impuestos.

Los hombres, por su parte, vinculan el bienestar a seguir siendo útiles y activos: voluntariado, asesorías o el cuidado familiar son algunas de las vías para prolongar su influencia. En ambos casos, lo que prevalece es la idea de que esta etapa es de vida plena, no de repliegue.

Bienestar más allá de lo físico

La llamada generación infinita: autoestima, visibilidad y bienestar en quienes rompen con el concepto tradicional de vejez
© Pexels – Kampus Production.

El 94 % de los encuestados entiende el bienestar como un concepto integral que une cuerpo, mente y emociones. No se trata solo de salud física, sino de autonomía, relaciones sólidas, estabilidad económica y tiempo personal. El autocuidado ya no es una lucha contra el paso del tiempo, sino una herramienta para vivir con plenitud.

Aun así, persisten contradicciones: mientras disfrutan de hábitos de cuidado y aprendizaje, perciben una falta de respeto social. Esa tensión entre satisfacción personal e invisibilidad colectiva es el gran reto que enfrentan.

De invisibles a protagonistas

A pesar de su peso económico —el 28 % de la población, responsables del 60 % del consumo privado y un cuarto del PIB—, la generación silver denuncia que sigue siendo tratada con condescendencia o, peor, ignorada. Y cuando se la representa en medios o publicidad, a menudo se recurre a estereotipos edulcorados que no reflejan su realidad.

Por eso, lo que piden no es caridad simbólica, sino reconocimiento a su altura: visibilidad, respeto y oportunidades. Como concluye el estudio, lo que ayer llamábamos vejez hoy se llama vida plena. Y esta generación infinita ha llegado para demostrarlo.

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