Imagen: Fortnite

El mes pasado, el estudio de desarrollo Epic tomó una inusual decisión: llevar a los tribunales a dos jugadores de Fortnite por hacer trampas en el juego. Acaba de descubrirse que uno de esos jugadores es menor de edad, y su madre no está nada contenta.

En una carta remitida directamente al estudio, la madre pone de manifiesto algunas cuestiones cuanto menos dudosas en el proceso legal iniciado por Epic. Entre ellas:

  • Los términos de juego de Fortnite requieren el permiso para los jugadores menores de edad, y ella nunca ha dado ese consentimiento.
  • La demanda se basa en la pérdida de beneficios para el estudio, pero Fortnite es un juego free-to-play, y el estudio no ha aportado pruebas de que el comportamiento de su hijo haya causado una masiva pérdida económica.
  • Epic está usando a un jugador de 14 años y a otros jugadores individuales como cabezas de turco en lugar de ir a por los sitios web que facilitan el software necesario para hacer este tipo de trampas.
  • Su hijo no ayudó a desarrollar el software. Tan solo lo descargó, y Epic no puede proporcionar pruebas de que el menor haya modificado el código de ese software.
  • Al hacer público el nombre del menor, Epic ha violado las leyes de protección de datos del estado de Delaware relativas a la privacidad de menores de edad.

Entre esos puntos falta uno aún más esencial, y es que no se puede demandar directamente a un menor de edad. Ese dato (y todos los anteriores) apuntan muy seriamente a que Epic encargó la acción legal sin siquiera comprobar la identidad del jugador al que estaba acusando.

Imagen: Fortnite

El caso comenzó el mes pasado, cuando Epic anunció medidas legales contra jugadores individuales que habían usado bots de puntería obtenidos de la web Addicted Cheats que les daban ventaja en el juego. El servicio no era gratuito. Addicted Cheats cobra entre 5 y 15 dólares al mes.

Epic decidió demandar a estos usuarios en vez de simplemente expulsarlos porque el software modificaba el código de Fortnite, lo que suponía una vulneración de los términos de uso y del Copyright del juego. El enfado de la madre no ha hecho que Epic modifique su curso. En un comunicado envíado a nuestros compañeros de Kotaku, la compañía explica:

Esta demanda en particular es el resultado de una apelación a una petición nuestra de retirar un vídeo de YouTube en el que se exponía y promocionaba como hacer trampas en el modo Battle Royale de Fortnite. En esas circunstancias, la ley no nos deja más opción que interponer una demanda o abandonar.

Epic no aprueba las trampas o las infracciones de copyright, no importa la edad de la persona de la que provengan. Nos tomamos en serio a los tramposos y seguimos todas las opciones disponibles para asegurarnos de que nuestros juegos son divertidos, justos y competitivos para los jugadores.