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CrystalDiskMark

CrystalDiskMark

Por Crystal Dew World

43
16/4/26
9.0.2
Gratuito

CrystalDiskMark es una herramienta gratuita y versátil que mide el rendimiento de tus discos con precisión y estilo. Simple, potente y personalizable, ofrece pruebas realistas sin complicaciones técnicas ni muros de pago.

Acerca de CrystalDiskMark

Cuando te topas por primera vez con CrystalDiskMark, tal vez pienses que es solo otro programa más, uno de esos que se instalan y se olvidan. Pero de pronto, entre cifras y barras de colores, algo te detiene: hay una especie de armonía extraña en su simplicidad. Como si detrás de cada botón hubiera una historia no contada, una obsesión casi poética por medir lo invisible. No es que reinvente la rueda —ni pretende hacerlo—, pero evita el caos disfrazado de tecnicismo. Mientras otras herramientas se pierden en laberintos de menús y jerga opaca, esta se planta con humildad y dice: “Aquí están tus números. Léelos como quieras”. Y eso, curiosamente, es lo que la hace indispensable. Crystal Dew World —nombre que suena más a universo paralelo que a desarrollador— es quien le da vida.

Y no se conforma con una sola cara: lanza ediciones como si fueran personajes de un manga olvidado, cada una con su estética peculiar pero el mismo latido interno. La Aoi Edition susurra azul; la Shizuku canta en tonos pastel. Todas distintas, todas iguales. Y mientras el tiempo avanza y las unidades cambian sus tripas por chips más veloces o protocolos aún sin nombre, CrystalDiskMark sigue ahí. No grita ni presume. Solo mide. Solo responde. Como un relojero zen en un mundo que corre sin mirar atrás.

¿Por qué debería descargar CrystalDiskMark?

CrystalDiskMark no se limita a medir el rendimiento de tus discos: también da la sensación de que, en algún rincón, escucha tus dudas existenciales. ¿Por qué? Porque va más allá del típico número frío. Evalúa velocidades de lectura y escritura —sí, tanto secuenciales como aleatorias— y además ejecuta pruebas mixtas que, como una tormenta de ideas un lunes por la mañana, imitan cargas de trabajo reales. Esto importa si no solo quieres saber si tu SSD es rápido, sino si puede sobrevivir a una jornada laboral con 47 pestañas abiertas y un Excel que amenaza con bloquearse. Hay modos para todos los gustos: Peak Performance para quienes viven al límite, Real World Performance para los pragmáticos y Demo para los que solo quieren ver el mundo arder sin quemarse.

Cada uno tiene su encanto. El primero estresa el hardware como si fuera una final de campeonato; el segundo refleja ese caos ordenado del día a día; y el tercero… bueno, es como mirar por la ventana sin salir de casa. Lo curioso es que puedes toquetear casi todo. ¿Repeticiones? De una a nueve, como si estuvieras afinando una guitarra. ¿Tamaño del archivo? Desde 16MiB hasta 64GiB —una diferencia tan grande como entre una cucharadita de azúcar y un saco de cemento—. ¿Qué unidad probar? La que quieras: SSDs veloces, USBs perezosos o incluso unidades de red que a veces parecen tener voluntad propia. Eso sí, si quieres ver esas unidades remotas, olvídate del modo administrador; CrystalDiskMark prefiere la humildad en ese aspecto.

Y luego está el envoltorio: resultados que puedes copiar, guardar o exportar como imagen en varios formatos (porque ¿quién no quiere presumir de su lectura aleatoria en PNG?). Temas visuales para todos los estados de ánimo, ajustes tipográficos por si te cansa la fuente predeterminada y soporte multilingüe por si te levantas un día hablando japonés. Para los impacientes están los presets como “Default” o “NVMe SSD”, pero si te gusta trastear, puedes ajustar bloques, colas e hilos hasta que tu prueba sea tan única como tu contraseña del Wi-Fi. Así que no es solo una herramienta: es casi un espejo técnico del alma de tu disco. Potente, versátil y con más personalidad de la que cabría esperar en un programa que mide ceros y unos.

¿CrystalDiskMark es gratis?

Sí, CrystalDiskMark no cuesta ni un centavo, y no es por accidente. Bajo la licencia MIT —que básicamente dice haz lo que quieras, solo no me demandes— este software se mueve libremente por el mundo digital. Puedes copiarlo, modificarlo, redistribuirlo, ponerle sombrero y bigote, revenderlo en Marte si quieres. Nadie te va a detener. Mientras otros programas de benchmarking juegan al escondite con funciones premium detrás de muros de pago y ventanas emergentes insistentes, CrystalDiskMark simplemente te lo muestra todo desde el inicio. ¿Quieres probar tu disco duro hasta que eche humo? Adelante. ¿Te da por medir el rendimiento de una tostadora conectada por USB? No te juzga. No hay candados, ni trucos, ni suscripciones con nombres sospechosamente amigables.

Ahora bien, si después de todo eso sientes una punzada de culpa digital o un impulso altruista inesperado, puedes donar. Sí, hay un botón para eso. No te persigue, no parpadea en rojo. Solo está ahí, como un gato que se deja acariciar si le apetece. Y quizá sea esa mezcla rara —libertad sin condiciones y compromiso sin alardes— lo que ha hecho que CrystalDiskMark se instale en millones de escritorios desde 2007. Una herramienta que no grita ¡mírame!, pero que está ahí cuando necesitas saber si tu SSD corre o gatea. Todo sin pedirte nada a cambio... salvo, tal vez, un poco de respeto por el arte del benchmarking bien hecho.

¿Con qué sistemas operativos es compatible CrystalDiskMark?

CrystalDiskMark no se anda con rodeos: su compatibilidad es tan amplia que parece un viajero del tiempo digital. Corre sin despeinarse en versiones caseras y profesionales de Windows, desde aquellas reliquias con pantallas cuadradas hasta los sistemas más recientes que casi hacen café. Esto lo convierte en un comodín tanto para el usuario que solo quiere saber si su disco duro aguanta Netflix, como para el administrador que mantiene viva una red de servidores con más parches que una chaqueta punk. En casa, el programa se lleva bien con Windows XP, Vista, 7, 8, 10 y 11—sí, toda una línea temporal de sistemas operativos que han visto desde reproductores de MP3 hasta asistentes virtuales que te hablan como si fueran humanos. En oficinas y centros de datos, no se queda atrás: también funciona en Windows Server desde la edición 2003 hasta la futurista 2025. ¿Es una herramienta o un viajero interdimensional? Difícil decirlo.

Y por si fuera poco, entiende varios dialectos tecnológicos: x86, x64 y ARM64. Da igual si lo instalas en un portátil viejo rescatado del trastero o en una estación de trabajo recién salida del horno. Eso sí, hay límites incluso para los más versátiles: si estás intentando usarlo en Windows 95 o en ese PC olvidado que aún arranca con disquetes, mejor busca otra cosa. Tampoco esperes milagros en XP o Server 2003 si usas la versión instalable o la edición x64—ahí simplemente no hay trato. ¿Instalarlo? Pan comido. Puedes ir por la vía rápida con la edición Zip: descomprimes, ejecutas y listo; cuando ya no lo necesitas, lo borras como quien tira un papel a la papelera. O puedes optar por la versión instalable, que se acomoda en el sistema como un inquilino educado y se marcha limpiamente desde “Agregar o quitar programas”. En cualquier caso, ni siquiera necesitas ser un gurú de la informática para ponerlo a funcionar.

¿Qué otras alternativas hay además de CrystalDiskMark?

¿Buscas algo más allá de CrystalDiskMark? Perfecto, porque el universo de herramientas para medir el rendimiento es más amplio de lo que parece, y cada una tiene su propio sabor.

Piensa, por ejemplo, en AnTuTu Benchmark. Aunque suena a nombre de criatura mitológica, en realidad es un clásico del mundo móvil. Mide desde la agilidad del procesador hasta la velocidad del almacenamiento interno. Eso sí, si lo tuyo son los discos duros y SSDs, quizás no sea el héroe principal de esta historia.

Ahora bien, si lo que te interesa es ver cómo tu sistema se comporta cuando se le lanza una tormenta gráfica encima, 3DMark entra en escena como un titán. No mide discos ni velocidades de lectura, pero exprime a la GPU hasta sacarle los colores. Ideal si quieres saber si tu equipo puede con el último videojuego de moda o si va a pedir auxilio al primer frame. Luego tenemos a Cinebench, que no se anda con rodeos: pone a trabajar al procesador como si tuviera que renderizar la próxima película de Pixar. Es directo, exigente y bastante elocuente cuando se trata de mostrar qué tan capaz es tu CPU bajo presión.

Y por supuesto, OCCT. Esta herramienta no se conforma con medir: tortura. Lleva al límite cada componente y observa cómo responde todo el sistema en medio del caos. No es para los débiles de corazón —ni para fuentes de alimentación mediocres— pero si quieres saber si tu PC aguanta una maratón sin despeinarse, aquí tienes tu entrenador personal. En definitiva: CrystalDiskMark es solo una pieza del rompecabezas. Si quieres ver el cuadro completo —desde las entrañas del procesador hasta el sudor frío de tu tarjeta gráfica— estas otras herramientas son tus aliadas. ¿Listo para jugar al científico loco con tu hardware?

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Gratuito
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9.0.2

Presupuesto

Versión 9.0.2
Última actualización 16 de abril de 2026
Licencia Gratuito
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Autor Crystal Dew World
Categoría Servicios
SO Windows XP/Vista/7/8/10/11, Windows Portable - XP/Vista/7/8/10/11

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