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OpenVPN

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Por OpenVPN

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OpenVPN es una solución VPN de código abierto que combina seguridad, flexibilidad y control total. Permite crear túneles cifrados, personalizar configuraciones y gestionar redes privadas con transparencia y confianza en múltiples plataformas.

Acerca de OpenVPN

OpenVPN no es solo un protocolo VPN: también es el software que le da vida. Desde que apareció en 2001, ha pasado de ser una curiosidad técnica a convertirse en una de las soluciones más fiables para crear conexiones seguras por Internet. Su creador, James Yonan, decidió publicarlo bajo la licencia GNU General Public License, lo que en la práctica significa que cualquiera puede descargarlo, examinar su código y, si se anima, mejorarlo. Esa apertura —tan poco habitual en el mundo del software comercial— ha sido clave para ganarse la confianza de la comunidad de seguridad durante más de veinte años.

La idea detrás de OpenVPN es sencilla pero poderosa: construir un túnel cifrado entre un cliente y un servidor para que los datos viajen sin exponerse a ojos ajenos. Para lograrlo, se apoya en OpenSSL y en el protocolo TLS, dos pilares del cifrado moderno. Admite algoritmos tan sólidos como AES-256 o ChaCha20 y, además, incorpora Perfect Forward Secrecy—una especie de seguro extra—que evita que una clave comprometida ponga en riesgo las demás sesiones.

Otro de sus puntos fuertes es la flexibilidad. Puede funcionar tanto con UDP como con TCP: el primero ofrece más velocidad; el segundo, más estabilidad. Y si a eso le sumamos la posibilidad de usar el puerto 443 (el mismo que emplea el tráfico HTTPS), tenemos una herramienta capaz de colarse sin problemas por redes que bloquean otros protocolos VPN. También se lleva bien con la traducción de direcciones (NAT), algo esencial cuando las redes se vuelven un pequeño laberinto técnico.

Hoy OpenVPN está en todas partes: lo usan particulares que quieren protegerse en una Wi‑Fi pública y empresas que necesitan conectar oficinas separadas por cientos de kilómetros o dar acceso remoto seguro a sus equipos. Y para las organizaciones más exigentes, ofrece una opción tentadora: gestionarlo todo internamente, sin depender de terceros ni ceder el control de su infraestructura VPN.

¿Por qué debería descargar OpenVPN?

OpenVPN no es una simple herramienta para montar una VPN: es casi un laboratorio en tus manos. Te permite decidir, paso a paso, cómo se configura y gestiona tu red privada virtual. Mientras otros servicios comerciales esconden sus entrañas —dejándote con un puñado de botones y poca explicación—, OpenVPN te muestra todo el mecanismo: los algoritmos de cifrado, la longitud de las claves, las políticas de enrutamiento o los métodos de autenticación. En definitiva, una solución pensada para quienes no se conforman con lo estándar y prefieren ajustar cada tornillo a su medida.

En materia de seguridad, va sobrada de credenciales. Su código ha pasado por auditorías independientes y, al ser de código abierto, cualquier fallo se detecta y corrige con rapidez gracias a una comunidad que no deja pasar ni una. Para las empresas que necesitan demostrar que su estrategia de seguridad está bien cimentada, contar con un protocolo tan revisado es casi un seguro de confianza.

La flexibilidad también es uno de sus puntos fuertes. OpenVPN permite configurar tanto túneles completos como divididos —una elección clave para los administradores—. Con el túnel completo, todo el tráfico pasa por la VPN; con el dividido, solo lo que tú decidas viaja cifrado mientras el resto sigue su camino habitual. Este equilibrio entre control y eficiencia resulta especialmente útil en compañías que quieren proteger su red interna sin saturar un único servidor central.

Y si hablamos de autenticación, las opciones son casi un menú degustación: desde claves precompartidas para configuraciones rápidas hasta certificados digitales o credenciales de usuario y contraseña. En entornos corporativos puede integrarse con LDAP y gestionarse desde una interfaz web mediante la edición Access Server, lo que simplifica muchísimo la administración (y evita dolores de cabeza cuando hay que escalar).

A todo esto se suma una comunidad inmensa y muy despierta, siempre dispuesta a compartir soluciones y trucos. La documentación abunda —y bien organizada—, igual que las guías y los clientes desarrollados por terceros. Su aplicación oficial, OpenVPN Connect, está disponible para prácticamente cualquier plataforma y se ha convertido en el estándar de facto: instalarla y tenerlo todo funcionando lleva menos tiempo del que tardas en preparar un café.

¿OpenVPN es gratis?

La Community Edition de OpenVPN es completamente gratuita: la descargas, la instalas y listo, sin pagar un céntimo. Trae todo lo esencial del protocolo y, salvo que necesites algo muy específico, te bastará para levantar conexiones VPN seguras en tu propia red —sin complicarte demasiado.

Ahora bien, OpenVPN Access Server juega en otra liga. Parte de esa misma base comunitaria, pero le añade una capa de confort que se agradece: una interfaz web desde la que controlarlo todo, integración con LDAP, un sistema más ágil para desplegar clientes y, por supuesto, soporte técnico oficial. Puedes usarlo gratis con hasta dos conexiones simultáneas; si necesitas más, toca pasar por caja.

En resumen, quienes quieren la libertad de un OpenVPN autogestionado pero sin renunciar a una administración centralizada y cómoda suelen apostar por Access Server.

¿Con qué sistemas operativos es compatible OpenVPN?

OpenVPN está disponible para casi cualquier sistema que se te ocurra: Windows, macOS, Linux, Android o iOS. En los ordenadores de sobremesa puedes tirar directamente de la versión Community Edition —configurable y lista para funcionar—, aunque muchos optan por el cliente OpenVPN Connect, más visual y sencillo a la hora de enlazar con servidores ya configurados. En el terreno de Linux, el soporte es de primera: hay paquetes listos para prácticamente todas las distribuciones que puedas imaginar. Y si hablamos de móviles, tanto en Android como en iOS la conexión pasa por la app OpenVPN Connect; eso sí, estas versiones portátiles no llegan a ofrecer todas las posibilidades de las de escritorio.

¿Qué otras alternativas hay además de OpenVPN?

Twingate no es otra VPN más con un nombre moderno: es una forma completamente distinta de entender el acceso a la red. Su base es el modelo zero trust, que parte de una idea sencilla —y poderosa—: nadie debería tener más permisos de los estrictamente necesarios. En lugar de abrir un túnel que expone toda la red, Twingate da acceso solo a los recursos concretos que cada usuario o dispositivo necesita. El resultado es un control mucho más granular y seguro. La puesta en marcha lleva apenas unos minutos y, lo mejor, no hay que tocar el cortafuegos ni abrir puertos entrantes: los conectores dentro de la red se encargan de establecer las conexiones salientes y emparejarlas con clientes autenticados. Además, se integra sin complicaciones con proveedores de identidad como Okta, Google Workspace o Microsoft Entra ID, y puede comprobar el estado del dispositivo antes de dejarle pasar. Para quienes quieren abandonar definitivamente el viejo modelo de seguridad perimetral de las VPN clásicas, Twingate es una alternativa cloud-native más ágil, escalable y fácil de mantener.

Tailscale, en cambio, apuesta por otro camino. Es una VPN en malla construida sobre WireGuard que elimina casi todo el trabajo manual: conecta directamente los dispositivos entre sí sin necesidad de un servidor central. Cada equipo obtiene su propia IP estable y puede comunicarse con los demás sin importar si están en la misma oficina o al otro lado del mundo. La configuración se hace en minutos —literalmente— y el propio sistema se encarga del cruce de NAT y del ajuste del cortafuegos. También permite crear listas de control para decidir quién accede a qué, e integra autenticación mediante proveedores de identidad. Tiene un plan gratuito ideal para uso personal y versiones de pago para equipos y empresas. No es casualidad que muchos desarrolladores y entusiastas de los home labs lo prefieran: montar un OpenVPN desde cero parece casi arqueología comparado con la sencillez de Tailscale.

NordLayer, por su parte, lleva el sello del equipo detrás de NordVPN, pero con una orientación claramente empresarial. Combina lo mejor de una VPN corporativa con las ventajas del enfoque Zero Trust, añadiendo protección frente a amenazas e inteligencia sobre ciberataques en una solución totalmente gestionada. Ofrece funciones avanzadas como split tunneling, IPs dedicadas, conexiones entre sedes (site-to-site) o VPNs siempre activas (perfectas para entornos donde la seguridad no puede permitirse descansos). Se integra fácilmente con proveedores de identidad y plataformas en la nube como AWS, Google Cloud o IBM Cloud. Su despliegue es rápido, cumple con certificaciones exigentes —SOC 2, ISO 27001, PCI-DSS o HIPAA— y está pensada para empresas que quieren seguridad sólida sin complicarse construyendo su propia infraestructura. Se ofrece por suscripción y funciona en prácticamente cualquier sistema: Windows, macOS, Linux, iOS, Android e incluso como extensión para navegador.

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Versión de prueba
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2.7.4

Presupuesto

Play Store
4,6 (211.018 Votos)
App Store
4,8 (40.439 Votos)
Versión 2.7.4
Última actualización 3 de mayo de 2026
Licencia Versión de prueba
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Autor OpenVPN
Categoría VPN
SO Windows 64 bits - 7/8/10/11, Windows 32 bits - 7/8/10/11, Windows Arm - 10/11, Android, iOS iPhone / iPad, Linux

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