¿Un pulpo gigante del Pacífico o su “hermano” camuflado? Flickr

Se sabía que los pulpos eran inteligentes, pero lo de esta especie es un “nuevo nivel”. Los biólogos acaban de descubrir que tenían un “disfraz” de camuflaje tan sofisticado, que se hicieron pasar por un pulpo ya conocido, cuando en realidad era una especie separada.

Lo que los investigadores creían una versión del pulpo gigante del Pacífico ha estado delante de sus narices todo el tiempo, confundido con la especie Enteroctopus dofleini. Jamás pensaron que podía tratarse de una especie separada.

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En estos momentos no tiene nombre científico, y ni siquiera se ha descrito completamente, pero el pulpo ha sido confirmado mediante genética. La existencia de una especie separada se sospechaba desde al menos 2012, cuando los investigadores encontraron evidencias de ADN de un Enteroctopus genéticamente distinto en las aguas de Alaska. Sin embargo, los dos pulpos que analizaron fueron liberados sin ser fotografiados, por lo que no hubo evidencia visual para confirmar.

Por esta razón, los investigadores Nate Hollenbeck y David Scheel, de la Universidad de Alaska, se propusieron buscar dicha confirmación visual, la de un pulpo que era similar a otro, pero que sin embargo morfológicamente era diferente del Enteroctopus dofleini.

Enteroctopus dofleini. Wikimedia Commons

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¿Cómo? Con trampas de camarón, irresistibles para los cefalópodos. En Alaska es muy común, ya que el pulpo gigante del Pacífico se sube a deleitarse con los camarones atrapados. De esta forma, Hollenbeck y Scheel recuperaron 21 pulpos, siete de los cuales podrían identificarse visualmente como distintos del pulpo gigante del Pacífico.

El nuevo pulpo se definió por unas protuberancias que se levantaban sobre su piel a lo largo del cuerpo y por dos manchas blancas en su cabeza, donde el gran pulpo del Pacífico solo tiene una. Además, todos ellos también tenían una papila grande, delgada y larga sobre cada ojo, un rasgo que ocurre muy raramente en el Enteroctopus.

Finalmente vino la gran prueba final: observar si el ADN coincidía con las diferencias visuales. Y lo hizo, los siete pulpos fueron genéticamente distintos del Enteroctopus dofleini, y los investigadores los identificaron como un gemelo genético a través de genes mitocondriales, genes nucleares y loci de microsatélites.

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El pulpo aún no se ha descrito y nombrado por completo, pero el estudio ya supone un impacto sobre el Enteroctopus dofleini, ahora que sabemos que su número ha sido sesgado por la presencia de una especie cuyo camuflaje ha logrado “engañar” a los investigadores durante décadas. [BioOne via Quartz]