La galaxia de Star Wars todavía está conmocionada por la salida de Kathleen Kennedy de Lucasfilm. En una entrevista de despedida con Deadline dejó muchos indicios intrigantes sobre el futuro cinematográfico de la muy, muy lejana galaxia. También, mencionó algo del potencial y largamente planeado proyecto y del legado de un costado oscuro de la última década de la cinematografía de Star Wars, sobre el potencial regreso de Rian Johnson.
Justo antes de que se estrenara El último Jedi en 2017, Lucasfilm anunció una nueva trilogía de películas encabezada por el director, sin saber que la película y la emblemática interpretación de Star Wars por parte de Johnson iban a dar lugar a una guerra cultural que tendría impacto en Star Wars de manera perdurable, hasta hoy. En todos estos años tanto Johnson como Lucasfilm se mantuvieron callados al respecto, aunque un tanto optimistas en cuanto a que esas películas podrían hacerse en algún momento, sin decir lo suficiente como para descartarlas, pero sin decir mucho como para indicar que se harían pronto, mientras el estudio repetía sus planes de películas todo el tiempo.
“Ya con el acuerdo con Netflix y las películas de Knives Out, su tiempo está muy ocupado. Esa es otra de las cosas que pasan. Cuando Shawn Levy y yo empezamos a hablar de Star Wars, entró Stranger Things y eso consumía todo su tiempo. Es eso lo que pasó con Rian”, dijo Kennedy sobre los demorados planes del regreso de Johnson.
La presidenta saliente fue más allá, más de lo que haya contado cualquiera sobre Star Wars, sobre la verdadera razón de esa demora. “Creo que le asustó un poco la negatividad que hubo en Internet. Me parece que Rian hizo una de las mejores películas de Star Wars, y es un cineasta brillante, pero eso lo alejó”, reconoció Kennedy.
“Esa es la parte difícil. Cuando entras en este espacio, hay cantidad de actores y cineastas que preguntan qué es lo que va a suceder. Y eso asusta un poco”.
Aunque los roces de Star Wars con la toxicidad del fandom no empezaron con El último Jedi, ni siquiera en la forma de guerra cultural por parte de los retrógrados ataques a la existencia de Rey y Fin en El despertar de la fuerza, la película desató una tormenta de la que todavía le cuesta escapar a la franquicia. Y han pasado casi diez años. Una y otra vez, los proyectos se han enfrentado a ataques de ala fe, y todos, desde talentos como Kelly Marie Tran o Moses Ingram o todo el elenco de The Acolyte han hablado de la mojigatería del acoso que debieron soportar por formar parte de Star Wars sin que a veces Lucasfilm y Disney lograran frenarlo.
“Lo digo con sinceridad, especialmente sobre las mujeres que entran en este espacio porque son objetivos injustamente atacados, y no tratemos de disimularlo”, dijo Kennedy sobre lo que tuvo que enfrentar Lucasfilm de parte de los negativos en la audiencia de Star Wars. “Insisto en que es un grupo muy pequeño de personas con grandes megáfonos. No creo que sea la mayoría de los fans, pero no puedes hacer que desaparezcan. Solo tienes que seguir trabajando y creer que estás dando lo mejor de ti, contando la mejor historia posible. Si a alguien eso lo pone nervioso y no lo quiere hacer, entonces no lo haces”.
Aunque la trilogía de Star Wars con Johnson no ha quedado definitivamente descartada, esto es lo más sincero que se haya oído sobre por qué el proyecto quizá no se concrete jamás. Aunque se dice que hasta el último momento hay que apostar a la esperanza.