Hace unos 252 millones de años, la historia del planeta cambió de rumbo. El fin del periodo Permiano borró casi toda la vida conocida, en un cataclismo que los científicos llaman “la Gran Mortandad”. Hoy, gracias a fósiles hallados en Tanzania y Zambia, los investigadores logran reconstruir con detalle cómo era ese mundo previo a la devastación.
Un viaje a Pangea antes del colapso

El Permiano fue la última etapa del Paleozoico, cuando anfibios y reptiles comenzaban a dominar paisajes terrestres. En la vasta Pangea, África austral albergaba ecosistemas vibrantes: bosques primitivos, valles áridos y especies que aún sorprenden. Entre ellas, los dicinodontes, herbívoros con picos y colmillos, y los gorgonopsios, depredadores de dientes afilados que se disputaban el dominio de la tierra. Estos animales marcaron el pulso de un ecosistema que pronto quedaría destruido.
Excavaciones entre elefantes y fósiles intactos
Desde 2007, investigadores de la Universidad de Washington y el Field Museum lideraron expediciones a los yacimientos de Ruhuhu, Luangwa y Mid-Zambezi. Campamentos improvisados, viajes entre aldeas y hasta encuentros nocturnos con manadas de elefantes acompañaron la recolección de fósiles exquisitamente conservados. Cada pieza extraída ofrece un retrato más nítido de la vida previa a la extinción, y todas regresarán a los museos de Tanzania y Zambia, honrando su origen.
Fossils Shed Light On The Era Before Earth’s Largest Mass Extinctionhttps://t.co/fh8tM7JUcJ #astrobiology #extinction pic.twitter.com/rtr5SjT9Hf
— Astrobiology (@astrobiology) August 18, 2025
Ciencia que reescribe la historia
Los fósiles revelan que la diversidad africana del Permiano rivalizaba con la registrada en la cuenca del Karoo, en Sudáfrica, considerada hasta ahora la referencia mundial. El hallazgo de nuevas especies de dicinodontes, gorgonopsios y temnospóndilos demuestra que la riqueza biológica era mucho más amplia de lo imaginado. Estos resultados permiten comparaciones inéditas entre distintas regiones de Pangea, abriendo preguntas clave: ¿quién sobrevivió a la Gran Mortandad y quién desapareció para siempre?
La gran lección del pasado
El final del Permiano borró el 70% de las especies terrestres y más aún de las marinas. De esa devastación surgirían los dinosaurios y, mucho después, los mamíferos y las aves. Los fósiles de África no son simples vestigios: son ventanas al instante previo a la mayor transformación de la vida. En ellos resuena la advertencia de que ningún ecosistema es eterno y de que la resiliencia del planeta siempre se escribe a través de la extinción y la renovación.
Fuente: Astrobiology.