El gobierno de Estados Unidos ha anunciado que los migrantes indocumentados solo podrán abordar vuelos con destino a sus países de origen. La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) informó que aquellos que ingresaron al país bajo el estatus de libertad condicional o que esperan una resolución de su proceso migratorio ya no podrán viajar en vuelos nacionales, salvo que el propósito del viaje sea la deportación.
Con esta nueva regulación, aproximadamente 13 millones de personas en situación migratoria irregular ven reducidas sus opciones de movilidad. Se trata de una medida implementada por la administración de Donald Trump, que ha intensificado las restricciones migratorias desde su llegada al poder, con el objetivo de reducir la presencia de extranjeros sin documentos en el país.
CBP One: El fin de una herramienta clave

Una de las principales consecuencias de esta nueva política es la eliminación del uso de la aplicación CBP One como identificación válida para vuelos nacionales. Desde enero de 2023 hasta finales de 2024, esta herramienta permitió que más de 900.000 migrantes programaran citas en los puertos de entrada de Estados Unidos y facilitaran su proceso de ingreso. Sin embargo, la administración republicana ha puesto fin a su uso de manera inmediata.
CBP One registraba información biométrica y fotográfica de los migrantes admitidos en el país bajo libertad condicional, y en muchos casos, servía como documento de identidad para abordar vuelos domésticos. La cancelación de esta funcionalidad deja a miles de personas sin una forma viable de transporte dentro del territorio estadounidense.
La postura del gobierno y la justificación de la medida
En un mensaje publicado en la red social X, la TSA dejó claro que la única excepción a esta prohibición será cuando el viaje tenga como propósito la deportación o el traslado entre centros de detención. «Los extranjeros ilegales que anteriormente tenían su identidad establecida utilizando CBP One solo podrán abordar vuelos si TSA puede determinar que el propósito del viaje es la deportación o el traslado entre centros de detención», declaró la agencia federal.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) respaldó esta decisión, argumentando que se está revirtiendo una política «errónea» de la era Biden. Un portavoz del DHS aseguró en una entrevista con Fox News que la anterior administración permitía a los extranjeros indocumentados viajar en vuelos nacionales sin una identificación oficial, lo que, según la visión republicana, ponía en riesgo la seguridad del país. «Bajo el presidente Trump, la TSA y el DHS ya no tolerarán esto», afirmó el funcionario. «Los extranjeros ilegales en nuestro país ya no pueden volar a menos que sea fuera del país para autodeportarse».
Reacciones y consecuencias de la medida
La decisión ha generado reacciones divididas. Para los republicanos, la eliminación de CBP One como método de identificación representa un avance en la aplicación estricta de las leyes migratorias y en la protección de la seguridad nacional. El senador Josh Hawley había criticado la práctica de permitir que migrantes sin identificación oficial abordaran vuelos comerciales, argumentando que esto socavaba el Estado de Derecho y representaba un riesgo para la seguridad aérea.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance llegó a calificar la existencia de CBP One como «uno de los escándalos menos denunciados del gobierno de Biden» y celebró su eliminación como una victoria para la administración actual. «Es increíble que los demócratas crearan esta aplicación para facilitar la migración ilegal», señaló en una publicación en redes sociales.
Un panorama más restrictivo para los migrantes

Los efectos de esta nueva política ya se sienten en distintas comunidades de inmigrantes. Muchos de ellos dependerán ahora de medios de transporte terrestres para desplazarse dentro del país, mientras que otros enfrentarán mayores obstáculos para continuar con sus procesos migratorios.
Al mismo tiempo, la aplicación estricta de la Real ID Act, una legislación que exige documentos de identidad oficiales para acceder a instalaciones como aeropuertos, añade otra barrera más a la movilidad de los migrantes sin estatus legal. Para muchos, esta decisión se suma a la serie de restricciones que el gobierno ha implementado recientemente, incluyendo la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de Venezuela y Haití.
En declaraciones al diario New York Post, Sonya LaBosco, directora del Consejo Nacional de Alguaciles Aéreos, celebró la nueva regulación y expresó su gratitud por la eliminación de CBP One. «Se trata de un paso fundamental para restablecer la integridad de nuestro sistema de seguridad aérea y dar prioridad a la seguridad del pueblo estadounidense», afirmó.
Mientras el gobierno republicano continúa con su agenda migratoria restrictiva, miles de migrantes en Estados Unidos deberán encontrar nuevas maneras de adaptarse a un sistema que les impone cada vez más límites y barreras a su movilidad.