Durante décadas permaneció desmontada, frágil y prácticamente intocable. Ahora, una de las piezas más extraordinarias del Antiguo Egipto vuelve al centro de la escena: la barca solar del faraón Keops ha comenzado un proceso de restauración integral que podrá seguirse en directo, delante de los visitantes del museo.
Un icono del Antiguo Egipto vuelve a tomar forma

La embarcación funeraria del rey Keops —también conocido como Jufu— fue trasladada al Gran Museo Egipcio, donde ocupará un pabellón de más de 4.000 metros cuadrados. Allí, los restauradores ya han colocado la primera de las 1.650 tablas de madera que componen la nave.
Con 43,5 metros de eslora, la barca está construida principalmente en madera de cedro y acacia y data de hace unos 4.600 años, coincidiendo con el reinado del faraón que mandó levantar la Gran Pirámide de Giza.
Según los expertos del museo, se trata de “los barcos arqueológicos más antiguos conocidos y el mayor vestigio orgánico descubierto en la historia de la humanidad”.
Un proyecto de restauración sin precedentes
El ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, Sherif Fathi, no fue ambiguo al presentar el programa: lo calificó como “uno de los proyectos de restauración más importantes del siglo XXI”. Y no es una exageración.
Las tablas de la barca presentan una degradación térmica severa tras milenios enterradas en un foso sellado junto a la pirámide. Durante años, esta fragilidad hizo que los arqueólogos descartaran cualquier intento de reconstrucción completa.
La solución ha llegado gracias a técnicas modernas de conservación. Las piezas están siendo tratadas con nanocelulosa e hidroxipropilcelulosa, materiales orgánicos de uso internacional que permiten estabilizar la madera sin alterar su estructura original.
Financiación japonesa y restauración a la vista del público

El proyecto cuenta con el respaldo de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional, que ha aportado 3,5 millones de dólares y un equipo de especialistas que trabaja junto a los restauradores egipcios.
Uno de los aspectos más llamativos es que todo el proceso será visible para los visitantes durante los próximos cuatro años. El objetivo no es solo conservar el objeto, sino también mostrar cómo se reconstruye una pieza única de la historia humana, tabla a tabla.
¿Un barco para la otra vida… o para el funeral?
La barca es conocida como “solar” porque estas embarcaciones reproducían el barco mítico del dios Ra, con el que el Sol cruzaba el cielo cada día. En ese sentido, podría haber sido concebida para que el faraón acompañara al dios en su viaje eterno tras la muerte.
Sin embargo, los arqueólogos aún no se ponen de acuerdo. Otra hipótesis sostiene que la nave se utilizó realmente para transportar el cuerpo y el ajuar funerario de Keops hasta la pirámide antes de ser desmontada y enterrada ceremonialmente.
Un legado que vuelve a navegar en el siglo XXI
Descubierta en 1954 en Giza, la barca no comenzó a excavarse de forma sistemática hasta 2011. Hoy, siete décadas después, Egipto la convierte en una pieza central de su apuesta cultural y museística.
No se trata solo de restaurar una embarcación. Es la reconstrucción de una idea poderosa: cómo una civilización entendía la muerte, el cosmos y la eternidad. Y, por primera vez, el mundo podrá observar ese proceso en tiempo real.
[Fuente: Perfil]