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Ciencia

Einstein cometió algunos errores, como en estas 6 ocasiones, pero cambió la física para siempre

Fue un gran pensador, con algunas equivocaciones que dieron lugar a importantes descubrimientos después de su muerte.
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 5 minutos

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Es innegable que Albert Einstein es uno de los más grandes nombres en la física. Sus aportes a la física del espacio tiempo no quitan que fuera un ser humano con las limitaciones de su época, y a pesar de que sus predicciones son más impactantes por eso, también significa que tuvo momentos en que se equivocó, aunque solamente un poco.

Necesito brindar más contexto para no suscribir a relatos populares de que Einstein detestaba a tal o cual persona en el campo de la física, porque no fue así. De hecho, si se miran los “errores” de Einstein, se observa su prudencia al pensar sobre nuestro universo.

1. Las ondas gravitacionales no se pueden detectar por su debilidad

Cuando Einstein publicó su trabajo monumental sobre la teoría general de la relatividad en 1916, predijo que en el espacio tiempo se manifestarían ondas potentes en forma de energía que se propaga por el universo. En 2015, la Colaboración LIGO confirmó que las ondas gravitacionales existen. Einstein tenía razón. Para 1936 muchos ya habían aceptado sus predicciones, excepto él mismo, por lo que parece. Tras revisar sus cálculos, Einstein y su colaborador Nathan Rosen concluyeron que se habían equivocado. En una carta al físico Max Born, Einstein le escribió: “He llegado al interesante resultado de que las ondas gravitacionales no existen aunque en la primera aproximación había supuesto que sí”.

Luego, Einstein volvió a revisar sus cálculos y decidió ser más medido: las ondas gravitacionales tal vez existían pero serían demasiado débiles como para detectarlas. Allí estuvo su error.

2. No puede haber entrelazamiento cuántico

El supuesto desdén de Einstein respecto de la mecánica cuántica sobrevuela sus esenciales aportes a la mecánica cuántica moderna. Einstein sí aceptaba los fenómenos de la mecánica cuántica pero estaba convencido de que la teoría que los describía no estaba completa. Por ejemplo, en referencia al entrelazamiento cuántico, ese extraño estado en el que dos partículas separadas se vinculan de modo que al medir el estado de una se puede predecir el estado de la otra. Einstein decía que los elementos de la realidad física deben confirmarse mediante experimentos y mediciones que puedan traducirse a la teoría física. A menos que esas partículas se comunicaran a mayor velocidad que la de la luz, se trataría de alguna variable oculta y más realista que las conectara, y que no habían detectado. Presentó estos argumentos en un famoso trabajo de 1935 escrito por Einstein, Rosen y Boris Podolsky, que se conoció como la Paradoja EPR. Luego se halló que esa paradoja no era compatible, mediante la teoría y los experimentos, aunque hay partes de las preguntas de Einstein que todavía no se han respondido: ¿Podremos proponer una teoría física del entrelazamiento que no tenga dudas y errores?

3. La gravedad y el electromagnetismo pueden unificarse sin la mecánica cuántica

Einstein pasó los últimos 30 años de su vida intentando formular una única teoría que unificara a todas las fuerzas de la naturaleza. Específicamente buscaba combinar la gravedad y el electromagnetismo sin depender de la mecánica cuántica cuya arbitrariedad, creía, podía disiparse con una teoría unificada. Bromeó al respecto en una carta de 1954: “Debo ser como un avestruz que entierra su cabeza en la arena relativista para no enfrentarse a la malvada cuántica”. John D. Norton, historiador y filósofo de la ciencia en la Universidad de Pittsburg, le dijo a Gizmodo: “Los físicos trabajan con profundas intuiciones sobre la forma en que está construido el mundo. Son intuiciones que controlan callada pero poderosamente el rumbo de sus investigaciones. Para Einstein, se trataba de que todas las fuerzas de la naturaleza se podían combinar en un único campo que las abarcara”. Nunca se concretaron sus intentos, pero su búsqueda de una teoría unificada “estableció la unificación como importante objetivo de la física, el ‘santo grial’ de la física moderna”, según la American Physical Society.

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©Alan Windsor Richards/The Center for History of Physics

4. El universo es estático y no cambia

Durante décadas el consenso cosmológico ha sido que el universo se expande a una tasa exponencial. Sin embargo, la idea se hizo prominente después de la época de Einstein, que creía en un universo estático y presentó la constante cosmológica en sus ecuaciones. Esa constante sugería que había alguna fuerza de repulsión que contrarresta la atracción de la gravedad en el universo, con un equilibrio que lo mantenía estático. Luego surgió lo que podría llamarse ironía. Einstein descartó la constante cosmológica y la llamó #elemento arbitrario”. En la década de 1990 los investigadores revivieron la abandonada teoría, como energía oscura.

5. Las singularidades de los agujeros negros no pueden existir en la naturaleza

¿Se oponía Einstein a la idea de los agujeros negros? Norton indica que sí´: “Así es. Estaba en contra”.

Para este momento habrás notado una tendencia: Einstein predice un avance de la física y luego niega su propia idea. De manera smiliar, la relatividad general apuntaba a la inevitabilidad de los agujeros negros, pero en 1939 Einstein rechazó que fueran factibles, al menos dentro de la física propiamente dicha. La isión del espacio tiempo de Einstein era muy matemática, y la existencia de un agujero negro de tal densidad que hace colapsar toda materia incluyendo a la luz, era “un infortunio inimaginable para la teoría”, según destacó durante una reunión académica en 1922. “Einstein prefería descripciones basadas en coordenadas de sus espacio-tiempos”, dijo Norton. “Eran representaciones con infinitas divergencias en el horizonte de eventos, expresiones matemáticas que emplean sus variables y funciones”. En un trabajo de 1935 con Rosen señaló que una singularidad “introduce tanta arbitrariedad en la teoría como para anular sus leyes”.

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©EHT Collaboration

Sus predicciones antecedieron en mucho a las observaciones empíricas que permitieron que los físicos crearan una descripción geomátrica y factible d ellos agujeros negros. ¿Habría aceptado Einstein los hallazgos de la LIGO o del Telescopio del Horizonte de Eventos? “Creería que estaría convencido. Al estudiar su trabajo he observado que rara vez su próximo paso es lo que uno imaginaría. Predecir lo que haría Einstein es algo muy difícil. ¡Era Einstein!”, dijo Norton.

6. Dios no juega a los dados

Sobre las tendencias de Einstein, la arbitrariedad en los modelos físicos era algo que le disgustaba. Era esa la fuerza que impulsaba su escepticismo respecto de la mecánica cuántica y las singularidades, y la razón de su intento ferviente por desarrollar una teoría unificada de la física. La relatividad general podría ser la precursora de sus ambiciones, al unificar la gravedad y la inercia. Claramente tuvo éxito ya que la relatividad general “ha sobrevivido a toda refutación durante más de un siglo y es el fundamento de todo trabajo moderno sobre la gravedad y la cosmología”, afirmó Norton.

Einstein no rechazaba el indeterminismo sino que creía que había un nivel de realidad más profundo que la humanidad todavía no había alcanzado, una teoría más nítida que captara en lo posible la naturaleza fundamental del universo.

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© Library of Congress, George Grantham Bain Collection

Tal como afirma Norton, es difícil predecir cómo reaccionaría Einstein al ver que los avances de la física comprueban o desaprueban sus ideas. Aunque podemos imaginar que tendría muchas preguntas, además de una cantidad de perspectivas controversiales.

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