Lo que antes parecía un riesgo remoto hoy se convierte en una amenaza global: la mayoría de las enfermedades infecciosas que afectan al ser humano provienen de animales. El cambio climático, la pérdida de hábitats y la presión sobre los ecosistemas están ampliando el alcance de estos brotes. Un nuevo estudio advierte que ya el 9% del planeta presenta riesgo alto de zoonosis, mientras crece la urgencia de implementar estrategias preventivas y ambientales coordinadas.
Zoonosis en expansión: el efecto del cambio climático
La Organización Mundial de Sanidad Animal advierte que las enfermedades transmitidas por animales se expanden hacia regiones donde antes no existían. El aumento de temperaturas, la deforestación y la urbanización descontrolada generan condiciones ideales para que murciélagos, roedores y mosquitos se acerquen a los humanos, multiplicando el riesgo de transmisión de virus como dengue, zika o malaria.
El 6 de julio es el Día Mundial de las Zoonosis. El 60% de las enfermedades infecciosas humanas emergentes provienen de animales, muchas provocadas por vectores como mosquitos o garrapatas. Aquí os dejo una infografía con un ejemplo, la enfermedad de Lyme. #zoonosis #zoonosesday pic.twitter.com/dkmlD3dHU8
— Raúl Rivas (@RaulRivasG) July 6, 2023
Impacto en la economía y la seguridad alimentaria
Más del 20% de las pérdidas globales de alimentos se deben a enfermedades animales. En Argentina, los costos alcanzan los 60 millones de dólares anuales. El ganado afectado deja de aportar proteínas esenciales, comprometiendo la seguridad alimentaria de millones. Para los expertos, invertir en prevención no es solo un asunto sanitario, sino económico.
Enfermedades que persisten y se reactivan
La rabia en murciélagos, la leptospirosis en grandes ciudades o la leishmaniasis visceral canina en varias provincias argentinas son ejemplos de zoonosis que siguen presentes. La vigilancia epidemiológica, las campañas de vacunación en mascotas y la educación ciudadana son claves para evitar brotes que, de no controlarse, pueden transformarse en epidemias.
En promedio, 1 nueva enfermedad infecciosa surge en humanos cada 4 meses.
75% de éstas provienen de animales.
Para evitar nuevos brotes, frenemos la destrucción de hábitats y el #tráficoilegal de vida silvestre. #PorLaNaturaleza pic.twitter.com/mvRTrP5w2b
— Programa ONU Medio Ambiente (@unep_espanol) June 30, 2020
El desafío de la resistencia antimicrobiana
El uso indebido de antibióticos en humanos y animales acelera la aparición de resistencias. Hoy, más de 700.000 personas mueren cada año por infecciones resistentes, y la OMS estima que esta cifra podría llegar a 10 millones en 2050. Limitar el uso preventivo en ganado y priorizar diagnósticos certeros es una medida urgente.
Una Salud: el modelo para enfrentar las pandemias del futuro
La OMS, la FAO y la OMSA promueven el enfoque One Health, que integra salud humana, animal y ambiental. Este modelo plantea la coordinación entre médicos, veterinarios y gestores ambientales para anticipar y frenar brotes. La prevención pasa por políticas públicas que reduzcan la deforestación, controlen el cambio climático y refuercen la vacunación animal y humana.
Fuente: Infobae.